[Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...

[Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Kildan » Lun, 03 Nov 2014, 16:54

Cinco horas han pasado desde que lograsen rescatar al doctor Telldran. Ahora junto a su inseparable hermano de batalla,Tyria contempla como el cuerpo del doctor flota inconsciente en el interior de un tanque bacta cedido por los monjes del monasterio. Tras haber sido examinado por el droide médico del monasterio, les ha informado que en pocas horas podrán sacarlo y que pese a la brutalidad de los golpes recibidos, sobrevivirá sin presentar secuelas. Lo cual sin duda es una buena noticia, aunque seguramente las heridas psicológicas serán mucho más difíciles de sanar para el pobre doctor.

-La recuperación del doctor es la única buena noticia. Apresamos la otra nave e interrogamos a ambos pilotos, pero no hemos logrado sacar nada de ellos. Las naves fueron compradas hace apenas unas semanas. Son modelos antiguos perteneciente a una compañía en quiebra. Así que lograron obtenerlas por un buen precio, aunque no eran realmente muy buenas naves, tenían algunos problemas de diseño un tanto graves. Los dos pilotos pertenecían a la república, aunque tras ver los primeros ataques de los mandalorianos a la república, desertaron y decidieron alejarse de la guerra. No eran precisamente las figuras más valientes de la galaxia y no pusieron muchos impedimentos en contarnos lo que sabían, lo cual por cierto, no es gran cosa.

El informe de Kilan coincide con lo que ella misma ha logrado averiguar cuando revisó la nave estrellada. Su interior era muy impersonal y todo se veía muy nuevo. Además el ordenador de abordo tan solo tenía una ruta marcada. La que habían seguido desde el pequeño planeta donde la corporación tenía su sede, hasta el planeta donde se encuentran ahora.

-Los muy necios pensaban que podrían sacar mucho dinero con el contrabando. Pero no son más que unos necios. Ambos debían de partir hacia dos lugares diferentes, planetas sin mayor importancia. El que nosotros apresamos nos dijo que en 43 horas alguien se pondría en contacto con él y le entregarían una mercancía que debía de transportar. El que tú apresaste tenía que llevar al doctor a un pequeño planeta agrícola y en 21 horas entregárselo al hombre que se pusiese en contacto con él. De momento parece que tu amiga Luna no sabe que sus compañeros han caído, aunque tampoco creo que la importe demasiado. Estos necios no parece que sean la clase de figuras con las que ella se suele codear. Uno de ellos casi se lo hizo encima cuando empezamos el interrogatorio.

Los prisioneros se encuentran en la nave del equipo reunido por Kilan. No les han torturado ni hecho daño, en realidad ni les han tocado. Simplemente bastó la intimidación para que cantasen cual pajaritos.

-Apenas llevan unos días bajo las órdenes de Luna, así que no estoy seguro de poder sacarles mucho más. Aún así están preparados por si quieres hacerles alguna pregunta personalmente. Brom quiere arrojarlos por la escotilla, aunque Brom siempre quiere arrojar a alguien por la escotilla.

Brom fue el tercer miembro del equipo reclutado por Kilan. Durante semanas investigó y recopiló toda la información posible sobre Brom y cuanto más averiguaba sobre él, más fascinado quedaba. Era un guerrero fuerte, brutal y rápido, pero con una gran mente estratégica. Sin duda era el miembro perfecto para formar parte de su nuevo equipo, pero cuando se presentó ante él para reclutarlo, se dio cuenta de un pequeño detalle. Brom era un gamorreano. Por primera vez en mucho tiempo Kilan quedó como un completo idiota, pues por algún motivo que no lograba recordar, pensaba que se trataba de un wookie.

Brom no se tomó muy a la ligera el ser rechazado por su especie, así que optó por lo que mejor sabía hacer...golpear cabezas. Los dos primeros reclutas de Kilan besaron el suelo en apenas unos segundos y Kilan decidió darle una oportunidad. Desde entonces jamás se ha arrepentido de su decisión. Brom ha demostrado ser la fuerza de vanguardia más poderosa con la que jamás ha contado. Un verdadero titan que no solo sabe hacer a la perfección su trabajo, sino que dispone de una mente despierta y una gran facilidad para seguir órdenes. Aunque quizás lo más curioso del gamorreano, es su personalidad. No solo se ha ganado el aprecio de Kilan, sino la de todo el equipo.

-Vaya, parece que el buen Doc se está recuperando. En fin, espero no interrumpir...estaba escuchando tras la puerta y al ver que no contabais nada interesante decidí entrar.
-Lion les saluda con la mano mientras echa un vistazo a Kilan. -Es broma, no estaba espiando. Aunque escuché algo de lanzar a alguien por la escotilla. Espero que no sea el pobre doctor, iba a ser la peor semana de su vida. Bueno, no quiero liarme demasiado, así que iré directo al grano. Ya sé que Kel ha estado aislado en su habitación desde que regresamos del rescate de vuestro amigo. Pero no quiere ver a nadie, de hecho...ha insistido en que os marchéis y lo dejéis en paz. De no ser así...eh...esto...bueno...os matará. -Lion se rasca la cabeza mientras pone una mueca. -Parecía decirlo bastante el serio, así que quizás bueno, ahora que tenéis a vuestro amigo lo más sensato sea que os marchéis. También me ha dicho que él correrá con los gastos del tanque bacta. No tengo ni idea de lo que está pasando, pero quizás si me explicáis de que va todo esto, encuentre una solución a todo este gran problema que parece haber sobre vuestras cabezas.

Tomando una silla, se sienta con el respaldo hacia adelante y apoyando sobre él los brazos. Con los ojos muy abiertos espera a que Tyria le cuente algo. Kilan por su parte enarca una ceja mientras mira al humano y lanza una mirada interrogante a Tyria.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Mié, 05 Nov 2014, 16:22

Tyria no podía estar más inquieta. Por un lado, el bueno del doctor aún no había recobrado el conocimiento, por lo que no podía esclarecer absolutamente nada sobre la situación en la que se encontraban. Además, algo le decía que cuando volviera en sí, estaría demasiado traumatizado como para ayudarles. Por otro lado estaba el asunto de los pilotos, los cuales habían podido formar parte de un señuelo para diluir las pistas y entorpecer la búsqueda de su equipo, o bien todo esto se trataba de un misterioso plan bastante más elaborado, donde Luna esperaba salir victoriosa hicieran lo que hicieran, lo cual se ajustaba más a la idea que tenía sobre la asesina haciendo que la situación no fuera nada fácil.

No obstante, de todas las preocupaciones que rondaban su cabeza en estos momentos, la más inmediata era la que más le importaba, puesto que en las cinco horas que habían pasado desde que abatieron las naves enemigas, no había podido acceder al lugar dónde se había confinado su hermano de armas, para intentar encauzar los primeros pasos que la condujeran a su recuperación.

-¿Les preguntaste de qué habían hablado y que les había parecido tan gracioso cuando se separaron de Luna? Aun no me creo que escoria inútil como esta esté bajo las órdenes de la aprendiz del señor Tar… Seguro que algo se nos escapa. – Razonó la bella Zeltron mientras se llevaba una mano el mentón.

-Lo que está claro es que, aunque sea una trampa, tenemos que acudir a las coordenadas establecidas para ver a lo que nos enfrentamos. Es posible que Luna haya descubierto que sus hombres han caído, pero aun debemos contar con la ventaja de que no sea así. Lo cierto es que estas acciones podrían desencadenar que la asesina tome represalias, y no pienso dejar nada al azar hasta tratar de impedir que lo haga.
– Afirmó bastante preocupada mirando fijamente a Kelan, y cayendo en la cuenta de que aún no le había explicado la misión encomendada por la adepta de la fuerza, la “recompensa impuesta”, o las condiciones que implicaba su aceptación.

-Coincido con Brom. Yo también querría arrojarles por la escotilla de la nave, pero de momento me temo que tendremos que utilizarles como señuelo en el punto de reunión establecido por Luna. Es imperativo que esclarezcamos un poco más dónde nos estamos metiendo y, o bien disfrazamos a dos de nuestros hombres como los asustados pilotos y a uno como al doctor, o bien les disuadimos amablemente de que lo hagan voluntariamente, bajo pena de sufrir una muerte repentina y dolorosa ante una negativa, tratando de evitar involucrar al médico en todo esto…. Bien, te pongo al día de lo que sucede. Al entrar en el templ…

Estaba a punto de rebelarle todo a su compañero, cuando el molesto piloto interrumpió la conversación con su habitual e irritante don. Tyria estuvo a punto de hacer algo muy desagradable, hasta que escuchó las demandas de Kelan a través de él, haciendo que se relajara, y regalándole la mirada significativa al Zabrak que ambos utilizaban cuando uno de los dos estaba a punto de rebelar algo muy importante.

-Rubito, realmente no sé cómo alguien no te ha matado aun por tu enorme bocaza. ¿No te das cuenta de que cualquier otro que supiera que has estado espiando toda la conversación, te cortaría el cuello para evitar que hablaras demasiado… cosa que creo que es tu especialidad? – Aleccionó con el tono paciente de alguien que pretende dar un consejo a un niño – Ahora bien. De alguna manera has sido el único que ha conseguido atravesar la barrera de frialdad del hombre que ahora se hace llamar kel, por lo que me siento agradecida y en deuda contigo… De momento, por lo que dejaré esto correr. – Continuó, mostrando una expresión bastante más seria, y mirándole con respeto por primera vez en todo el tiempo.

La mandaloriana siguió el ejemplo de Lion Fist y tomó una de las sillas para sentarse junto a él, haciendo un gesto a su compañero para que hiciera lo propio. Sólo cuando la sala se sumió en un respetuoso silencio, comenzó a hablar de nuevo. – Tu amigo Kel es alguien muy importante para Trickster y para mí. Hemos estado buscándole desde hace más de un año, cuando supimos que no había muerto como suponíamos. Kel…an, no solo es un compañero de armas para nosotros. También es nuestra familia, nuestro hermano y una de las pocas personas por las que daríamos la vida sin dudarlo. – Hizo una pequeña pausa para contemplar la expresión en los ojos de su querido Kilan ante la noticia de quien estaba a bordo de la nave. – Hace unos seis años la nave en la que viajábamos fue víctima de un sabotaje mediante gas venenoso. Tan solo nosotros dos creímos sobrevivir aquel día, y tuvimos que escapar demasiado rápido como para poder enterrar a nuestros hermanos caídos. De alguna manera Kelan también lo logró, aunque su cuerpo y su mente han sufrido daños tan irreparables por motivos que desconocemos, que nos cuesta creer que aun siga luchando.

Tyria miró fijamente a Lion como meditando si continuar. Aquel alocado piloto parecía no poder mantener la boca cerrada, por lo que no estaba segura de si esto era una buena idea. No obstante, el deseo de recuperar al asesino, inclinó la balanza en favor de la confianza, por lo que, tras suspirar con tristeza ante los recuerdos, la dama de piel de granate continuó con su relato – La mujer conocida como Luna me comunicó que Kelan ha perdido la memoria y que escapó del lugar donde el doctor le recompuso, antes de que éste pudiera ayudarle a recuperarla. También me ha dicho que conoce el paradero del resto de nuestros hermanos y que me revelará dónde están si trabajo para ella. Aunque me resulta increíble, según lo que dice todos consiguieron sobrevivir, pero me ha amenazado con que si la sigo o si hago alguna “estupidez”, los matará uno a uno…. Desconozco la relación que tiene Kelan con ella, pero te agradecería que me contaras todo lo que sabes al respecto y que colaboraras en la recuperación de la memoria de tu amigo, así como en convencerle de que no nos mate cuando intentemos ayudarle.

Los ojos color violeta permanecían calmados con un brillo de inquietud, mirando al hombrecillo sentado junto a ella. Después de tanto tiempo buscando fantasmas, por fin habían conseguido dar con él, por lo que decidió calmarse, mientras desglosaba los problemas por partes, antes de que las preocupaciones la consumieran.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Kildan » Mié, 05 Nov 2014, 18:51

Kilan no tiene tiempo de exponer sus objeciones al plan de Tyria. Su equipo está formado por duros mercenarios, no por espías capaces de adoptar el papel de pilotos llorones. Por otro lado, no han dejado precisamente las naves enemigas en muy buen estado, así que será difícil preparar el engaño con tan poco margen de tiempo. Por último, Kilan está convencido de que los pilotos no son más que unos necios descerebrados. De no ser así, si realmente forman parte de una unidad especial de Luna, entonces están enfrentándose a los mayores mentirosos de la galaxia. Cosa que sinceramente duda. Más bien cree que esos dos hombres fueron contratados para alejar su atención de Luna.

Abandonando el mundo de los secretos y el espionaje, Kilan toma una silla y toma asiento mientras contempla al curioso humano. Quién lejos de parecer intimidado, se muestra confiado y tranquilo. Incluso se permite el lujo de sacar un paquete de frutos secos y llevarse algunos a la boca.

-¿Sabef? ¿Creo que tienef un ferio pfoblema de contfol de la ifa?
-Tras masticar sonoramente, continúa hablando. -Además ya he dicho que era broma, no os espiaba. Solo escuché vuestras últimas palabras al entrar. Además yo soy muy bueno guardando secretos. Por ejemplo no le he contado a nadie que mi anterior jefe, había sido contratado por un pez gordo del sol negro para cargarse a un tío de virgo o algo así. ¿Ves? Soy una tumba cuando quiero.

Asintiendo satisfecho consigo mismo, no se ha percatado de que acaba de revelar de lo que tan orgulloso estaba de mantener en secreto.

-¡Ey! ¡Esperar un segundo! ¿¡Tú eres Trickster!? ¡Guauuuuu! ¿Así que tú fuiste quién pirateó los droides de seguridad de Coruscant? ¡Eres un genio! Yo también he hecho mis jugadas en la holored, aunque nunca nada tan sonado. Así que tú eres el cerebro y ella la fuerza. Interesante pareja, sin duda os lo debéis de pasar en grande ahí fuera. Seguro que tenéis mil aventuras que contar. En el fondo me siento identificado contigo mi buen amigo, Kel es el músculo y yo el cerebro, aunque procuro no decirlo en voz alta, no le gusta mucho que diga esas cosas. Oye...¿Crees que podrías enseñarme algunos trucos? ¿Qué programas usaste para piratear los droides? ¿Así que un zabrak, eh? Siempre pensé que serías un bothan. No tengo nada en contra de los Zabrak, pero casi todos los genios de la informática son Bothan. Aunque me pregunto como lo harán, debe de ser un poco incómodo teclear con sus pequeñas manos peludas. ¿Os imagináis como tiene que tener sus terminales? Puagg que asco me da solo de pensarlo.

Resulta difícil saber si Lion ha escuchado una palabra de Tyria o si simplemente continúa en su propio mundo. Es una figura que parece vivir en una realidad muy diferente a la que se encuentran, con su propia visión de las cosas. Se trata de una de esas figuras que bien aprendes a apreciar o acabas disparando. Opción por la que sin duda Kilan también se decantaría ahora mismo.

-Vaya preciosa, tienes unos bonitos ojos, pero si continúas mirándome así pensaré que realmente quieres matarme. En fin, responderé a algo de lo que has hablado. No me he quedado con todo, porque has hablado mucho. A veces hay que ser un poco más concisa, la gente que habla mucho suele perder la atención de quienes lo rodean. Es solo un consejo de amigo, no quiero que te lo tomes a mal ni que trates de dispararme ni nada por el estilo. Bueno, veamos...Kel ha estado buscando a un doctor desde que le conozco, supongo que será ese vejestorio que está en el tanque bacta. Aunque bueno, más bien habría que decir que lo estuvo buscando hasta hace algunos meses. Kel apenas recordaba nada, pero poca a poco ha ido recuperando retazos de su pasado. No sé que fue lo que le pasaría, pero cuanto más recordaba...más se desmoronaba. Era como si se fuese convirtiendo cada vez más en un ser sin alma, más máquina que hombre. Siempre ha sido un tío que daba miedo, pero se volvió algo mucho más oscuro...más siniestro. Ya no dudaba en tomar una vida, no es que antes lo hiciese pero ahora era diferente. Antes eliminaba a sus objetivos y solo a sus objetivos, ahora elimina a todo aquello que se le pone por delante. Casi como...casi como si desease morir.

Lion les tiende el paquete de frutos secos por si alguno de ellos desea degustarlos. Están un poco amargos, aunque son justo tal y como a él le gustan. Después se lleva unos pocos a la boca, los vuelve a masticar sonoramente y tras sufrir un tremendo ataque de tos (casi se ahoga por culpa de los frutos secos) toma un poco de agua y continúa hablando.

-¿No le habrás hecho nada a mi comida no? Me has amenazado tantas veces que ya no sé si me puedo fiar de ti...
-Lion bromea tranquilamente ajeno a lo que realmente sienten los mandalorianos. -¿Por donde iba? No me acuerdo, pero bueno, no creo que fuese importante. ¿Os gusta el pazzak? ¿Alguien se anima a echar unas manos? ¡Ah espera! Ya me acuerdo de por donde íbamos. Estábamos hablando sobre Kel...bueno, no sé que más puedo deciros sobre él. Salvo una última cosa...Kel parece que tiene algún tipo de deuda con alguien llamada ummm ¿Cómo era? Laila Zoen...sí, Laila Zoen. Desea matarla por traicionarlo y haber destruido lo que él más quería, pero su honor se lo impide. Según parece tiene algún tipo de deuda de honor con ella. Eso lo está carcomiendo por dentro y lo despedaza día tras día. Sino hace nada el odio lo devora por dentro, pero si se tomase su venganza...destruiría su honor y con ella la poca humanidad que cree que le queda. Así es mi querido amigo metálico, un frío asesino sanguinario por fuera y un alma torturada en su interior.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Mié, 05 Nov 2014, 22:33

La Zeltrón percibió que Kilan iba a exponer algunas objeciones a su plan y a punto estuvo de preguntarle de qué se trataba, cuando aquel muchachito imberbe irrumpió con toda su verborrea en la sala, consiguiendo distraer su atención y la de su compañero. Aun no entendía cómo era posible que ese chico fuera capaz de decir tal cantidad de cosas sin añadir casi nada de información durante el proceso, y metiendo la pata hasta el punto de que cualquiera que le escuchara, sintiera un impulso irrefrenable de acabar con su existencia para librar al mundo de tal sufrimiento.

A medida que Lion hablaba, Tyria fue más y más consciente de que había sido un terrible error darle un voto de confianza y revelarle información. Estaba claro que aquel sujeto tenía un problema mental, y sería bastante desafortunado para ambos que se fuera de la lengua ante las personas equivocadas.

-¿Un pez gordo del Sol negro dices? Estoy segura de que me daría mucho dinero por saber que cierto pececillo más pequeño está aireando sus asuntos por ahí… Creo que los miembros del Black Sun no suelen tomarse muy bien ese tipo de cosas.
– Argumentó la mujer a la que no le costó nada atar cabos y darse cuenta de que el tal Mendo Sho que acompañaba a Kelan y que Zeven le dijo que tenía retenido, era el peón que el señor Krieg había utilizado para conseguir su actual estatus.

Cuando el piloto aseguró que conocía la reputación de Trickster, e incluso le atribuyó el mérito del pirateo de los droides de seguridad de Coruscant, la hermosa Zeltron enarcó una ceja. Estaba segura de que ese hecho no era algo conocido, puesto que su querido Zabrak era bastante cuidadoso a la hora de realizar sus trabajos, por lo que no entendía como aquel chavalín había sido capaz de reconocerle, e incluso de asociarle con aquel incidente. Lo que si quedaba claro es que cada vez estaba más convencida de que el tal Fish era un genio, un demente, o las dos cosas a la vez.

La narración de Lion sobre la recuperación parcial de la memoria de Kelan, ensombreció a Tyria más de lo que se esperara. Parecía como si el rubito estuviera describiéndola a ella misma justo después de la traición de Stainer. Ni siquiera reaccionó ante el ofrecimiento de los cacahuetes, o ante los comentarios accidentalmente ofensivos que despachaba alegremente a diestro y siniestro. No fue hasta que no mencionó aquella deuda de honor y el deseo de venganza que oprimía el pecho del asesino, que la mandaloriana no sintió como si una dolorosa punzada atravesara su ya maltrecho corazón.

Estaba segura: Laila Zoen no existía. De alguna manera, su amado hermano de armas se había auto convencido de que la traición sucedida en aquella misión para conseguir la figurita que se les encargó, había sido perpetrada por ella misma para destruir a su unidad… La sola idea le revolvía las tripas y la hacía enfermar, aunque tuvo la suficiente entereza como para exteriorizarlo lo menos posible.

-Contéstame a esto rubito ¿Qué relación tiene Kelan con Luna? ¿Desde cuándo hace que se conocen? – Preguntó imperativamente, temiendo que fuera esa endiablada mujer la que le había metido aquellos recuerdos falsos en la cabeza. Sabía que si él pensaba que había sido su mano la que había acabado con la vida de sus hermanos, era su deber acudir sola a los aposentos donde se había autoconfinado, para intentar sacarle de su error o morir en el intento. Lo que sí estaba claro es que se enfrentaría a su destino sin arma alguna, puesto que de ninguna de las maneras levantaría una mano contra ni uno solo de los hombres que había jurado proteger.

- Llévame hasta tu compañero. – Finalizó poniéndose en pie con determinación. - Creo que Kelan y yo tenemos mucho de qué hablar.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Kildan » Lun, 10 Nov 2014, 19:23

La boca de Lion se abre de par en par al escuchar como Tyria le amenaza con el sol negro. Aquella mujer no solo era una loca psicópata, sino que además sabía uno de sus secretos. ¿Sería una especie de Jedi con ansias de sangre que es capaz de leer su mente? Esperaba que no, sino ahora sabría lo que piensa de ella y puesto que aún se encuentra de una sola pieza, está seguro de que no puede hacerlo.

-¿Co...cómo has sabido eso? Ahh...ya entiendo...bueno, no te preocupes no eres la primera que cae rendida ante los encantos del grandioso Lion Fist e investiga mi pasado para poder acercarse a mí. Por otro lado, el sol negro no me preocupa lo más mínimo, los tengo en el bolsillo. Además, son una panda de nenazas que se dedican a robar a los más débiles de la galaxia. Si vienen a por mí, Kel les dará una lección. Bueno, realmente les dará la última lección de sus vidas, ya que seguramente acabe con ellos. Entonces claro, si los mata solo podrán recibir esa última lección, aunque sería un poco estúpido ¿No crees? Es decir, les da una lección y después los mata o más bien, los mata para darles una lección, pero al morir no pueden aprender la lección, así que sería un verdadero quebradero de cabeza. Ufff creo que me empieza a dolar la cabecita de tanto pensar.

Kilan no logra dar crédito a lo que está viendo. Jamás había conocido a nadie que tras pronunciar tantas palabras, dijese tan poco o tan carente de sentido. Aún así el joven logra desconcertarle, a veces parece apunto de derrumbarse presa de sus temores, mientras que en otras ocasiones, parece demostrar tal nivel de idiotez que parece incapaz de sentir miedo. Aunque lo más preocupante de todo, es la capacidad que posee Lion de desviar la atención de los temas importantes. Es capaz de hilar uno tema con otro con gran rapidez y desembocar en reflexiones más propias de un niño que de un hombre adulto. De no ser por el efecto soporífero que provoca con sus palabras, seguramente hace mucho que lo habrían disparado. La idea de dejárselo a Brom para que se divierta es realmente atractiva, pero de alguna manera, ese necio se ha ganado la amistad de Kelan (Tal vez lo tenga por una especie de mascota o algo así) Por otro lado, pese a que su incursión un año atrás en los terminales de seguridad de Coruscant fue algo rápido, estaba seguro de que no había dejado un rastro tan evidente hasta él. Así que ese tal Lion debe de moverse por algunos de los rincones más oscuros de la holored. Tal vez más tarde busque algo de información sobre él.

-¿Kelan con la Luna?
-Lion parece que por fin logra centrarse para continuar con aquella conversación. -¿Te refieres a el monasterio? Pensé que esta bola árida era un planeta no una luna. Bueno pues veamos...yo diría que su relación se retoma a uno o dos años. Los monjes le construyen armas y esas cosas a la vez que le permiten mantener un alojamiento aquí. Parece que comparten la forma de pensar y ese rollo del honor y el misticismo. Yo creo que esto es un poco aburrido, en realidad tengo un proyecto en mente. Os lo contaré pero espero que no me robéis mi brillante idea. Veamos, este templo está solo custodiado por hombres. No hay nada, absolutamente nada por aquí. Ni un rastro de civilización. ¿Os imagináis lo que sería montar una gran cantina aquí? Tengo unas cuantas amigas que podrían venir aquí para mover las caderas y animar el ambiente. Unos cuantos bailes por aquí, unas cuantas cervezas corelianas por allá y ¡¡¡BOOOOOM!!! Negocio seguro. ¿Os apuntáis? Podríamos ser socios. Aunque tu amigo tiene una pinta un poco amenazante. Creo que no le caigo bien, a veces algunos...bueno, muchos sienten un mala predisposición hacia mí. Aunque no estoy seguro de cual puede ser el motivo.

Kilan suspira profundamente mientras pasa las manos por la cabeza en un vano intento de tranquilizarse. La voz del hombrecillo le está taladrando los oídos y está empezando a perder la paciencia. Por otro lado, parece que no tiene ni idea de quién es Luna.

-No puedo llevarte con el gran K. Yo al menos no iré, pues estoy seguro de que nos destripará a los dos. Si realmente te empeñas en ir, ve al final del pasillo, es la última puerta a la izquierda. Eso sí, si pregunta diré que me has golpeado y amenazado con un blaster.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Mié, 12 Nov 2014, 15:21

Tyria realmente no podía creerse que Lion ni siquiera se hubiera dado cuenta de que acababa de revelar el secreto de Zeven hacía un instante. Para ella aquello era demasiado surrealista para ser verdad, sobre todo cuando el hombrecillo comenzó a generar una imagen tan simplista y tan poco acertada de lo que realmente significaba el Sol Negro. Afortunadamente no había ningún integrante de la organización por los alrededores, porque si bien los miembros de mayor jerarquía podían considerarlo como algo gracioso, estaba segura de que a los matones de bajo rango de Black Sun no les haría ninguna gracia, y lo más seguro es que aquello le ocasionara más problemas a Kelan, que al descerebrado piloto.

Aun así, se cuidó mucho de expresar sus opiniones en voz alta para evitar que Lion tuviera algo más de cuerda en sus desvaríos, y esperó paciente a que terminara de soltar su discurso inverosímil. Quizá, si el profesor despertaba del tanque de bacta con la suficiente entereza, le preguntaría si había alguna manera de donarlo a la ciencia como sujeto de estudio, puesto que realmente nunca se había topado con alguien como el señor Fist ni entre las razas más estrambóticas que se había cruzado en todos los planetas que había visitado a lo largo de sus aventuras.

No obstante, pese a todo, la hermosa Zeltron dedujo que su interlocutor no sabía nada sobre la asesina apodada como Luna, aunque parecía ser que aquellos monjes habían estado ayudado a su hermano de armas desde hacía ya bastante tiempo, por lo que si salía con vida de su conversación con él, pretendía darles las gracias personalmente, y quizás encargarles algún arma para ella misma.

-No te preocupes Lion, que ninguno de los presentes va a matarte de momento, no obstante mi compañero se quedará contigo y te registrará a ti y a tu nave si no te importa, para comprobar si nuestros enemigos han puesto algún tipo de micro… Comprenderás que ninguna precaución está de más en estos casos.
– Finalizó sabiendo que Kilan la odiaría por obligarle a hacer aquel encargo. La mente paranoica de Redwing estaba trabajando apresuradamente en esta ocasión, y si bien no pensaba que Kelan hubiera utilizado al hombrecito para escuchar a distancia lo que ambos tuvieran que decir, estaba convencida de que si la aprendiz de Hasslam hubiera tenido la oportunidad, seguramente se habría colado en “La Espada” para monitorizarla y obtener una ventaja táctica.

Acto seguido, asintió una sola vez agradeciendo la información mientras se incorporaba, ataviada únicamente con ese ajustado y fino mono que se adhería a su piel como si de un guante se tratase, y que siempre utilizaba bajo su armadura para facilitar sus movimientos. Con pasos seguros, se dirigió hasta el final del pasillo sin portar ningún tipo de arma, y golpeó un par de veces con los nudillos antes de entrar en el umbral, tratando de sostener las emociones que aceleraban su corazón y que amenazaban con tomar el control ante una de las personas que más amaba de toda la galaxia.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Kildan » Jue, 13 Nov 2014, 19:36

El ataque de risa que Lion sufre es tan sumamente intenso, que apunto está de caer de la silla. En un par de ocasiones parece que por fin va a recuperar la compostura, pero tras dedicarles un intercambio de miradas, vuelve a sucumbir ante el poder de la risa. Kilan por su parte frunce el ceño adoptando una cada vez aptitud más hostil hacia el joven piloto. Parece que no le agrada lo más mínimo ver como se ríe de él.

-¡Si claro! Si quieres mejor te doy los códigos de mi nave y os vais a dar un paseo. Ni tu amigo el hacker va a tocarme a mí o a mi nave. Al igual que tampoco vais a tocarme un pelo de la cabeza o matarme. ¿Quieres saber por qué? Ambos queréis ganaros el favor de Kel, pero no lo lograréis si me herís o matáis. Además, la nave es técnicamente suya realmente...y no creo que le haga mucha gracia que metáis las narices en sus cosas. Por último, si iniciáis cualquier conflicto aquí, los monjes os matarán. Así que mucho me temo que no voy a bailar al juego al que estás acostumbrada. Así que nada campeones, voy a echarme una siestecita que estoy agotado. Con suerte nos veremos más tarde, eso en caso de que Kel no os haya matado.

La mano de Kildan acaricia la empuñadura de su blaster. El deseo por hacer callar al muchacho y darle una lección es abrumador, pero mucho se teme que por el momento Lion tiene razón. Cualquier acción realizada contra Lion sería una complicación en el reencuentro con su hermano perdido. Por ello permite que Lion se marche sin impedimento alguno.

-Odio a ese listillo, cuando logres arreglar las cosas con Kelan, pienso tener una charla de lo más...interesante con ese piloto. Veré que puedo sacar de los destinos a los que iban los dos prisioneros que tenemos. Quizás encuentre algo que haya pasado por alto. Suerte con Kelan, es mejor que vayas sola.

El tiempo para ajustar cuentas con Lion ya llegará, pero ahora Tyria debe de enfrentarse a uno de los mayores retos de su vida. Solo unos metros la separan del hombre al que una vez llamó hermano. Un hombre que tras perderlo todo, ha renacido como una mortífera máquina asesina. Un ser gobernado por el vacío y oscuridad, cuya única misión parece ser la de tomar vidas.

Acudir desarmada es un verdadero acto de fe. Aunque en cierto modo, de poco servirían las armas contra la destreza combativa de Kelan. Tyria es una mandaloriana extremadamente mortal, pero su adiestramiento no se centró solo en el combate. Por lo que adquirió diversas maestrías, pero Kelan en cambio, forjó su cuerpo para ser la espada de la unidad Zillo. Aunque en realidad fue mucho más allá adquiriendo incluso, el reconocimiento de todos sus hermanos y pasando a la historia como uno de los más mortales combatientes cuerpo a cuerpo que Casius Dret haya formado jamás.

Con el eco de sus pisadas acompañándola por el corredor, Tyria por fin se planta ante la puerta de Kelan. Tras llamar, esta no tarda en abrirse desvelando una abrumadora oscuridad. Apenas puede ver más allá del umbral de la puerta, pero aún así intuye que aquello no es realmente una habitación, sino una especie de dojo. Una única vela rompe la oscuridad del dojo dejando a su vez, un suave aroma a incienso por toda la estancia.

Nada más cruzar la puerta, esta se cierra y durante largo tiempo todo es silencio. Un silencio que en ocasiones se ve roto por la respiración metálica del antiguo miembro de la unidad Zillo.

-¿Has regresado para contemplar tu creación o para volver a utilizarme como una mera herramienta?

La voz se extiende por el dojo provocando la sensación a la mandaloriana, de que Kelan está por todas partes.

-Confiamos en ti, pusimos nuestras vidas en tus manos, pero nos abandonaste. Nos enviaste al purgatorio y te olvidaste de nosotros. Tan solo fuimos meras herramientas en tu ascensión al poder. Me arrebataste la libertad...me arrebataste mi cuerpo...incluso me arrebataste mi honor...

La elegancia con la que Kelan se desliza entre la oscuridad sin delatar su posición es simplemente impresionante. Por ello apenas es capaz de percibir que Kelan se encuentra a su espalda. Aunque cuando por fin lo hace, ya es demasiado tarde. Pues cuando apenas se gira para encararse a su hermano, un golpe seco a la altura del abdomen no solo la deja sin aire en los pulmones, sino que la lanza contra la pared. El choque hace que sienta el golpe en los dientes, pero no sufre realmente daños. Aún así ahora se hace una ligera idea de la fuerza que los miembros cibernéticos son capaces de otorgar a Kelan. Si con un golpe ha sido capaz de arrojarla varios metros hacia atrás, portando una vibroarma, está segura de que no existiría blindaje capaz de ofrecer protección alguna.

-Pero tu traición no se detuvo ahí...escupiste en todo aquello que lo significó todo para nosotros. ¡Mataste a Casius Dret y tomaste su lugar!

El frío tacto del metal acaricia el cuello de Tyria, cuando los dedos del asesino se cierran sobre ella. Haciendo de nuevo gala de su monstruosa fuerza, la alza un palmo del suelo y acerca sus rostros. Los cuales bañados por la suave luz de la vela, se encuentran por fin.

-Mi honor me exige tomar tú vida, pero también juré por mi honor que te protegería. Ese es mi tormento, este es el monstruo que has creado. El honor me impide arrebatarme mi propia vida, por ello he buscado a aquel que fuese capaz de enviarme al olvido. Pero siempre he salido victorioso...mi condena es la vida. Nada de lo que hagas, nada de lo que digas podrá provocarme un dolor mayor que la mera existencia. Por ello regresa por donde has venido, ya has contemplado al monstruo, ya puedes regresar orgullosa de tu creación.

Liberándola de la presa retrocede un par de pasos antes de volverse dispuesto a marcharse.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Vie, 14 Nov 2014, 23:34

Tyria contempló como su compañero a punto estuvo de acabar con la vida del piloto listillo cuando este comenzó a reírse de forma incontrolable. El descaro con el que hablaba, y sus incontables faltas de respeto, hacía ya tiempo que habían sobrepasado la exasperación. No le extrañaría nada que el Zabrak no pudiera resistirse a la tentación de incrustarle el blaster entre ceja y ceja.

No obstante, la letal Zeltron también sabía ser sutil y convincente cuando se lo proponía, y a pesar de que la mente de su interlocutor estuviera totalmente ida, quizá podía tocar su punto débil después de todo. Por lo que, sin necesidad de utilizar sus feromonas, trazó un ardid a través del cual el rubito se prestara a hacer lo que le había pedido, pero dejándole creer que él mismo había tomado la iniciativa.

Por todo ello, Tyria primeramente enarcó una ceja interpretando su papel de sorprendida, para luego echarse a reír con ganas ante las palabras del señor Fish – ¡Oh vaya! ¡No sabes cuánto lo siento! ¿La Espada es de kelan? Jajajaja, como antes dijiste que la nave era tuya y al principio no me fiaba de ti y pensé que me podías dejar tirada tras rescatar al doctor, me tomé la libertad de colocar dispositivos de rastreo de fabricación casera. ¡No te haces una idea de lo bueno que es mi amigo el Hacker haciendo esos chismes! Lo malo es que una vez colocados, son tan difíciles de detectar que no sé si podré acordarme de dónde los puse todos. – Afirmó con voz dramática de sentido pesar

- ¡Ya sabes! Trickster es el cerebro, y al ser sólo los músculos del equipo, a mí se me suelen olvidar las cosas. Pero no pasa nada… no te preocupes. Puedes irte a dormir tranquilamente sin buscarlos por la nave, que te doy mi palabra de cazarrecompensas honrada de que no venderé vuestra posición cuando estéis en medio de una misión súper secreta de las vuestras… Ni siquiera al Vigo del Sol Negro que mencionaste antes. - Finalizó con una sonrisa de niña buena, mientras cruzaba los dedos índice y corazón tras su espalda, pero de tal forma que el piloto pudiera verlos.

Debido a la personalidad histriónica del piloto, no sabía si aquello haría que Lion registrara la nave en busca de posibles aparatos rastreadores, pero al menos lo había intentado. Acto seguido, ante las palabras de su compañero sobre los destinos de los prisioneros, Tyria asintió, volviendo a adquirir ese semblante serio y preocupado que había mostrado antes. Una vez que abandonó la habitación y se dirigió totalmente a solas hacia la puerta que albergaba a su antiguo compañero de armas, no le sorprendió lo más mínimo cruzar el umbral y encontrárselo en la más absoluta oscuridad.

No había nada que pudiera hacer contra él si estaba decidido a matarla. Tyria lo sabía muy bien. No obstante, ahora que le había encontrado por fin, jamás le abandonaría a su suerte, ni dejaría que su corazón se consumiera por el dolor y la desesperación tal y como le había ocurrido a ella…. No. Si tenía que morir bajo las manos del asesino, al menos lo haría feliz de haberle liberado del peso del sufrimiento que le producía dejarla con vida…

La puerta se cerró ante ella, mostrando únicamente el contorno de ciertas siluetas al contraste con las diminutas luces provenientes de los pilotos que integraban los pocos equipos eléctricos de la sala, y de una única vela, que oscilaba trémula en la quietud del lugar. La metálica respiración de su querido hermano de armas se acompasaba con el latido de su corazón, y la hermosa guerrera ni siquiera se molestó en ponerse en guardia, conocedora de que aquello tan solo retrasaría lo inevitable, en el caso en que Kelan decidiera acabar con su existencia aquí y ahora.

Pero las hirientes palabras pronunciadas por su hermano fueron infinitamente más dolorosas que el puñetazo que sintió en sus carnes, mientras su cuerpo se incrustaba contra la pared opuesta del dojo, haciendo que sus sienes martillearan como el mismísimo infierno. Aun así, la mandaloriana permaneció en silencio, permitiendo que el miembro perdido de la unidad Zillo derramara sobre ella todo su odio y su frustración, otorgándole la posibilidad de que expulsara por fin aquella carga que seguramente habría llevado consigo desde hacía demasiado tiempo.

Tal y como temía, por alguna razón, su queridísimo Kelan, el hombre alegre y despreocupado que había conocido antaño, había sido sustituido por alguien consumido por la tormentosa idea de que fue ella la artífice de la traición de su propia unidad… Y Fue esa alma abrumada por el dolor, la que vio reflejada en su mirada al rozarse sus rostros bajo la luz de la única vela de la estancia, cuando el asesino la alzó atenazando su cuello con las garras metálicas de su armadura cibernética.

Tyria sabía que tan solo tendría una oportunidad para salvar a su hermano de armas, y que las palabras que pronunciara a continuación podrían forjar los pilares para iniciar la recuperación de su alma atormentada o, por el contrario, terminarían de hundir su fragmentado corazón en un abismo de oscuridad aun más profundo. Por todo ello, antes de que Kelan se alejara de su lado, la mandaloriana comenzó a recitar el juramente que la unidad zillo pronunció la noche de su nombramiento.

-No importa las veces que caigamos, siempre nos volvemos a levantar. No importa las heridas que suframos, nunca nos detenemos. Somos la unidad Zillo, la más mortal y peligrosa de todas las unidades mandalorianas. Somos aquello a lo que temen las propias pesadillas. – Se detuvo unos segundos antes de continuar, mirándole fijamente con intensidad y con una profunda tristeza - Todos hicimos un juramento sagrado en aquel círculo de fuego. El mío, cargar sobre mis hombros con la responsabilidad de que la unidad Zillo viva o muera, logre la victoria o sucumba a la derrota. El tuyo, seguirme hasta el corazón de una estrella si es necesario… Pero dicha responsabilidad finaliza el día de mi muerte. Esa fue la promesa que todos hicimos ante Casius Dret y ante el resto de nuestros hermanos, y ese, y no otro, es el juramento que debes cumplir.

Dicho esto, Tyria avanzó unos pasos hasta colocarse justo frente al hombre que tenía el poder de otorgarle la vida o la muerte si lo deseaba – Kelan… parece que nada de lo que diga me permitirá explicarte que jamás os traicioné ni a vosotros ni a Casius Dret, y que he pasado todos estos años desentramando la red de culpables de lo que ocurrió aquel día. Pero creo que al menos me debes el beneficio de la duda, por lo que te pido que me acompañes en una última misión para que juzgues por ti mismo si de verdad merezco tus palabras… No pretendo utilizarte como una herramienta, por lo que no te estoy pidiendo que luches por mí, sino tan solo que estés a mi lado y que supervises mis acciones. Paras mí no eres ningún monstruo ¡Eres mi hermano! y volvería a descender una y mil veces hasta el mismísimo infierno hasta encontrarte y traerte de vuelta...

La resolución ocupó todo su universo antes de que pronunciara las últimas palabras que sellarían el vínculo de confianza que había entre ella y todos y cada uno de sus hombres. No había miedo en su mirada, tan solo la determinación de aquel que está dispuesto a cumplir su juramento hasta las últimas consecuencias - Siempre he confiado en cada uno de los miembros de mi unidad, porque somos un todo que late con el mismo corazón. Por ello estoy segura de que harás lo correcto y buscarás la verdad que tu alma reclama por encima de tu deseo de venganza…. Mi destino está en tus manos y mi muerte es algo que siempre estará a tu alcance, ya sea hoy, mañana o cualquier día, puesto que jamás huiré de ti. Aquí y ahora te entrego el juramento de que acataré tu voluntad, decidas lo que decidas. Te pido que veas por tus propios ojos si de verdad soy esa traidora que afirmas. Pero si por el contrario, deseas que mi existencia acabe aquí y ahora, una sola palabra tuya bastará para que me quite la vida, y te evite el dolor de cercenarla tú mismo, faltando con ello a tu honor de guerrero.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Kildan » Lun, 17 Nov 2014, 18:06

Las palabras de Tyria o al menos aquellas que Lion escucha, que no suelen ser demasiadas debido a la poca atención que presta a su alrededor, parecen llegar de alguna forma hasta él.

-¿Un vigo del sol negro? ¿Esos quienes son? ¿Sus chatarreros? ¿Sus ladrones de naves? ¿¡Pretendes robar mi nave!? Ohhh claaaaaaaro. Ya lo entiendo, te has encaprichado de mis huesos y pretendes seguirme por toda la galaxia. No es la primera que sucumbe a mis encantos...¿Qué puedo decir? es mi maldición. No es que no me sienta halagado, pero la idea de que una mujer armada hasta los dientes me siga a todas partes no es precisamente el plan romántico que tengo en mente. Osea, no quiero que te lo tomes a mal, pero bueno, la idea de que una psicópa...esto...uy vaya, parece que ha sonado mi comunicador.
-Tapandose la boca con la mano emite un ligero pitido. -Vaya pues sí que es mi comunicador, tengo que irme ah...esto...eh...a realizar una puesta a punto a la nave. Sí, eso es. Una puesta apunto, no quiere decir que vaya a revisar la nave en busca de ese maldito rastreador, no...pero bueno. Esto...nos vemos más tarde.

Como alma que lleva el diablo, Lion sale disparado directo hacia el hangar. Por lo que seguramente pasará allí varias horas totalmente ocupado.

Dejando a un lado la locura de Lion, Tyria se enfrenta cara a cara al ciborg que una vez fue su hermano de armas. Ya en aquellos tiempos era un hombre silencioso, pero inculcado de una sabiduría que parecía imposible. Mitad guerrero, mitad filósofo, sus consejos o palabras siempre lograban animar a sus compañeros. Pero el hombre que hoy se alza ante ella, parece perdido en el profundo abismo que habita en su alma.

No hay emociones, no hay esperanza, tal vez lo único que delata que realmente es humano es el frío e intenso odio que anida en su corazón. Sin ese odio lo único que allí existiría, sería un ciborg sin alma. Tal vez por ello las palabras de Tyria no provocan ninguna emoción en él. Ni tan siquiera el lejano recuerdo del juramento que se hicieron frente a Casius Dret parecen provocar reacción alguna en él. Casi parece que aquella vida se desarrolló hace tanto, que ya apenas la recuerda o la siente como propia.

-Ciertas o no tus palabras, no cambian nada, ahora lo sé. El mandaloriano que conociste murió hace mucho tiempo, salvo que aún no me había dado cuenta. Pero ahora lo veo con claridad cristalina. No soy más que un arma sin alma cuya única emoción que podía sentir, era el odio. Pero incluso ahora mientras hablamos siento que ese odio que me nutría y mantenía vivo, se esfuma más y más a cada instante. Dentro de poco no quedará nada de mí, salvo una carcasa vacía y sin alma. El mandaloriano que fui, el hombre que una vez realizó tales juramentos vivió en otro tiempo, en otro lugar. Ahora solo soy un asesino, ahora solo deseo que llegue mi final. Fui traicionado por los míos, el hombre al que consideraba un padre yace muerto, asesinado bajo las manos de aquella a quién juré servir. No importan los motivos, ya no me importa la verdad. Pues ya no existe un hogar al que regresar, ni una familia con la que reunirme. ¿Deseas en verdad ayudarme? En ese caso, entrégame al abismo del olvido. Otorgame la muerte mientras aún queda algo de humanidad en mi interior.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Mar, 18 Nov 2014, 23:45

Contra todo pronóstico, pareció que la estratagema empleada contra Lion había surtido efecto de alguna manera. Sabía que el piloto no revisaría la nave tan bien como Kilan, pero algo es algo, y prefería mil veces una supervisión rudimentaria, que ninguna en absoluto, por lo que se alegró de que el señor Fish empleara su tiempo libre en trabajar, en lugar de en echarse una siestecita tal y como había anunciado previamente.

Una vez en el interior de aquella oscura habitación, la hermosa mujer de piel granate había expuesto su corazón y le había entregado al temible asesino todo cuanto era, y todo cuanto tenía. No obstante el antaño jovial y lleno de vida guerrero, parecía sumirse cada vez más en un pozo de desesperación, perdiendo por segundos todas las ganas de vivir que permitían que siguiera respirando. Salvarle era la tarea más difícil con la que se había encontrado en mucho tiempo, y el fracaso no solo supondría la pérdida de uno de los seres que más amaba, sino también de sus propias esperanzas y de su mismísima esencia.

De entre un gran número de pueblos guerreros esparcidos por la galaxia, los mandalorianos eran de los más temidos. No solo por sus técnicas de combate y por su disciplina, sino por la entereza y el espíritu de unidad que regía sus vidas, otorgándoles una fuerza que muy pocos podían llegar a poseer. Para ellos, sus hermanos y los lazos que les unían lo eran todo, y el respeto y la camaradería estaban muy por encima de su propia individualidad. Por todo ello, un soldado mandaloriano nunca se sentía avergonzado de mostrar sus sentimientos y emociones, puesto que ellos eran el pilar con el que construían esa confianza capaz de hacer que danzaran con la muerte sabiendo que, pasara lo que pasara, nunca estarían solos. Y fue por ello que Tyria Zaine, líder de la unidad Zillo, y uno de los últimos legados de Casius Dret, no trató de ocultar las cristalinas lágrimas que se deslizaron por sus mejillas al ser testigo de la terrible petición que Kelan le acababa de hacer, en el silencio que les brindaba la oscuridad en la que ambos se encontraban.

-Tat… Conozco demasiado bien cómo te sientes porque yo misma he estado allí antes… - Comenzó con una voz temblorosa al principio, intentando que ésta adquiriera más fuerza a medida que avanzaba en su relato. - El día en que nos encomendaron recuperar esa reliquia perdida, debí reaccionar con más rapidez cuando Kilan me informó que los respiradores de nuestros trajes no funcionaban correctamente. – El mero hecho de recordar aquel día, hacía que su alma muriera de nuevo y se sumiera en las tinieblas – ¡Tuve que observar impotente como mis hombres, los hombres y mujeres a los que más amaba y respetaba, cayeran uno tras otro fruto del gas venenoso introducido por Stainer en los conductos de ventilación! – Sus manos empezaron a temblar a medida que avanzaba en la historia. – Pero lo que terminó de quebrar mi espíritu fue que antes de acabar con su miserable vida, Stainer me confesó que aquel boicot mezquino, aquel acto de cobardía, había sido perpetrado por Casius Dret, el cual nos quería muertos para que jamás habláramos del objeto de la misión.

Tyria hizo una pequeña pausa al darse cuenta de que a causa de las lágrimas, fruto de la rabia contenida, le estaba costando trabajo continuar. – Kilan y yo tuvimos que sostener uno a uno vuestros cuerpos inertes tras no hallar signos vitales en ninguno de vosotros…. Ese día, devastados por el dolor, hicimos la promesa de llegar al fondo de la verdad, puesto que simplemente no podíamos creer que Casius Dret nos hubiera traicionado de aquella manera. – Cerró uno de sus puños, para volverlo a abrir y mirarle directamente a los ojos - Pero ni siquiera tuvimos tiempo de dedicaros una despedida y un entierro digno. Tuvimos que huir acusados de aruetii y chakaar por los nuestros, y ocultándonos bajo identidades falsas que nos permitieran desentramar la red de manipulación y mentiras que aquellos conocidos como “La Triada”, habían extendido por toda la galaxia… Finalmente descubrimos que una antigua criatura de la fuerza era la que estaba detrás de “La Triada”, y era la que había acabado con la existencia de Casius Dret tiempo atrás, manteniendo su cuerpo con vida, solo para manipular a nuestro pueblo.

Entonces, la mandaloriana bajó la mirada con tristeza para añadir con un tono repleto de pesar – Para conseguir “Tor” para nuestros Vode, hicimos muchas cosas de las que nos arrepentimos durante estos años. Cosas que nos convirtieron en proscritos, en asesinos, y que hicieron que dudáramos incluso de nuestro propio honor… El duelo de Ijaa que mantuve contra la máquina que se escondía bajo el nombre de Casius Dret fue una de las acciones más duras de toda mi vida… Cuando en un momento del combate, él se auto apuñaló para recuperar momentáneamente la consciencia y me suplicó que le matara, hubiera preferido mil veces haber podido dar mi vida para proteger la suya. Él, que fue más que un padre para mí, y la persona que me convirtió en todo lo que soy… pero no podía permitir que su memoria y su honor fueran mancillados, y él hacía años que estaba siendo controlado por esa criatura, sin poder ser dueño ni de sus actos ni de sus palabras.

La hermosa Zeltrón, volvió a mirar al asesino, deseando que su relato hubiera destruido, aunque fuera un poco, la coraza que había construido alrededor de su corazón – Como tú, todos estos años he luchado enfrentándome día a día con la muerte, deseando que ésta me acogiera y me permitiera el descanso eterno…. Pero yo contaba con Kilan para soportar el peso de la pena y el odio que me oprimía, y él disponía de mi hombro dónde poder ahogar su angustia… No puedo ni imaginarme qué hubiera sido de nuestras almas sin tenernos el uno al otro… por eso tu siempre fuiste más fuerte, más optimista, más sabio y, sobre todo, mucho mucho más disciplinado que nosotros. ¡Yo creo en ti, Kelan! Siempre lo he hecho y siempre lo haré, porque tú eres mi más preciado Aliit y yo jamás te daré la espalda ahora que por fin te he encontrado. ¡Aliit ori'shya tal'din! No me pidas que te mate, porque no podría soportarlo. ¡Maldita sea! Saltaría al abismo sin dudarlo tan solo para probar que la humanidad jamás te ha abandonado y jamás lo hará…. Y tú no estás siendo controlado por ninguna máquina como lo estaba Casius… Tú dispones de tu libre albedrío y de la capacidad para hacer lo correcto y para poder sobrellevar el dolor.

Dicho esto, y no pudiendo soportarlo más, Tyria dio un paso hacia delante y abrazó con una intensidad cargada de sentimiento, a su hermano perdido tanto tiempo atrás – Gedet'ye, tengo que vivir con la pena de haber sostenido la mano de Casius mientras la luz se apagaba de sus ojos. No me obligues a repetir algo así…. Luna, una de las personas implicadas en el complot de La Triada, me acaba de chantajear afirmando que el resto de la unidad Zillo está viva y que me dará su ubicación si hago lo que me ordena… Al menos acompáñame en esta búsqueda y te prometo que, si después de descubrir la verdad detrás de este nuevo ardid sigues queriendo morir… haré lo que me pides, aunque sea lo más doloroso de mi vida… Lo juro por mi Ijaa.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Kildan » Mié, 19 Nov 2014, 22:49

Las palabras de Tyria se extienden sin provocar el menor cambio en el despiadado asesino. Es simplemente como si careciese de la capacidad para sentir nada que no fuese odio, pero incluso hasta ese odio que le daba fuerzas y alimentaba, es algo que se disipa rápidamente de su ser, quedando tan solo la frialdad de un hombre que lo ha perdido todo y que ya no tiene nada por lo que luchar.

-Hace casi dos años que desperté en un laboratorio convertido en esta abominación. Doblegado por los efectos de las drogas que recorrían mi sistema, fui incapaz de pensar con claridad. Por lo que actuando por puro instinto, escapé de aquel laboratorio. Durante mi huida derribé al hombre que hoy hemos rescatado. Tan solo cuando dejé todo aquel complejo atrás me di cuenta de que no recordaba absolutamente nada de mi pasado. Ni tan siquiera recordaba mi nombre. Las primeras semanas me moví por puro instinto, las lecciones de Casius Dret me salvaron la vida. No sabía el motivo de mis acciones, simplemente el instinto me guiaba para conseguir armas, dinero, refugio y alimentos. Traté de regresar al laboratorio para encontrar respuestas, pero jamás volví a dar con aquel lugar...ni con el doctor.

Resulta difícil saber si las palabras de Tyria han logrado penetrar o no la coraza de Kelan, pero al menos ahora parece mostrarse mucho más comunicativo que antes. Lo cual parece ser una buena señal.

-Busqué respuestas durante mucho tiempo hasta que un día, comencé a recordar. Pequeños retazos al principio que carecían de significado alguno para mí. Pero poca a poco el puzzle fue tomando forma. No he logrado recordar todo aún, aunque sí recuerdo el hombre que fui en otra vida. Recuerdo al orgulloso mandaloriano que sirvió bajo tus ordenes en la unidad Zillo. Recuerdo los tiempos donde pese a sufrir un infierno de adiestramiento, la felicidad inundaba mi corazón. Pero de aquellos tiempos lo único que queda es la máquina de matar en la que me he convertido. Buscábamos gloria y honor en la batalla, pero al final, la única verdad es que la guerra solo trae sufrimiento y muerte. Fuimos entrenamos para masacrar y destruir enemigos, para aplastar a todos aquellos que se interpusiesen en nuestro camino.

Kelan contempla sus propias manos, es difícil saber que es lo que le pasa por la mente, pero parece que algo está cambiando en él, como si las palabras de Tyria hubiesen tenido un extraño significado para él.

-Las mentiras y los engaños siempre formaron parte de tu arsenal, pero detecto la verdad en tus palabras. Hemos sido utilizados y engañados hasta convertirnos en meras sombras de lo que eramos. Nos destruyeron, nos obligaron a trascender y convertirnos en algo muy diferente a lo que siempre soñamos ser. Ya no estoy seguro de si queda algo de humanidad en mi interior o no. Pero lo que sí sé, es que jamás volveré a ser el hombre que formó parte de la unidad Zillo. Los mandalorianos siguen a Mandalore a la guerra, pero ya no encuentro nada en el campo de batalla que me motive a seguirlo. Te acompañaré en busca del resto de la unidad Zillo...mis recuerdos están incompletos pero recuerdo despertar en el purgatorio junto a todos ellos. Todos menos Kilan y tú. Nos dijeron que nos habías dejado atrás, que eramos insuficiente para ti y que debíamos centrarnos en una nueva misión. Pero...no logro recordar nada más...Si la unidad Zillo está viva, deberán de ser rescatados. El hombre que una vez fui me lo pide y no puedo negarle ese último deseo. Pero después...no seguiré a Mandalore a la guerra. He seguido durante demasiado tiempo a otros con ciega devoción y eso me ha llevado a perderlo todo. Nos enseñaron a pensar de forma individual y a trabajar como un equipo, es hora de poner en práctica aquello que tanto sudor y lágrimas nos costó aprender. Tras conocer el destino de la unidad Zillo, me hablarás de esa triada, pues ellos se convertirán en quienes sufran la ira de Kelan Helross.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Dom, 23 Nov 2014, 00:12

El tiempo se había detenido mientras ella seguía abrazada a su hermano de armas en la oscuridad. No sabía si la apartaría a un lado abruptamente para luego clavarle uno de sus cuchillos en el corazón, o sí la trataría con desprecio sin creer una sola de sus palabras.

Cuando comenzó a hablar, Tyria se sorprendió de que el asesino no realizara ningún tipo de movimiento y, aunque aquello parecía buena señal, su antiguo compañero no parecía expresar ninguna emoción, como si hubiera perdido todas las ganas de vivir y su existencia estuviera carente de significado.

Por lo que contaba, habían pasado dos años desde que su cuerpo fue recompuesto por el doctor, pero ¿Qué era lo que le había ocurrido? La hermosa mujer de piel granate no podía ni imaginar por las penurias que aquel hombre tuvo que pasar, como si el sufrimiento que tanto kilan como ella habían vivido, no fuera nada en comparación. No obstante, la mente de la Zeltrón se esforzó en concentrarse en los detalles de la narración, para tratar de unir nuevamente las piezas que la separaban de la verdad de lo que sucedió aquel día.

El hecho de que el laboratorio hubiera desaparecido cuando Kelan trató de regresar para conseguir respuestas, no le sorprendió lo más mínimo. Al fin y al cabo era el modus operandi de ese misterioso Chiss, tan paranoico como astuto. Tampoco le resultó extraño que los recuerdos volvieran a la mente del guerrero como retazos o flases lejanos transcurrido un tiempo relativo. Ella había experimentado algo similar al ser rescatada del planeta en el que fue recogida por los mandalorianos cuando no era más que una niña, aun cubierta por la sangre de sus padres. Las primeras semanas se despertaba envuelta en un sudor frío asolada por pesadillas, pero durante la vigilia, los recuerdos de lo que sucedió aquel día eran borrosos e incompletos, como si nunca hubiera estado allí… Realmente la mente es increíblemente compleja cuando se trata de protegerse ante una posible pérdida de cordura, y está claro que un hecho traumático puede destrozar hasta al más valiente de los hombres, en una situación determinada.

A medida que le escuchaba, Tyria Zaine no podía estar más de acuerdo con sus palabras. Todos habían buscando gloria y honor en la batalla, anteponiendo los deseos de Mandalore a los suyos propios y entregándole sus vidas sin dudarlo ante una mera orden suya. “Pero al final, la única verdad es que la guerra solo trae sufrimiento y muerte”. Siendo Redwing ella lo había visto demasiadas veces, y había sucumbido a la desesperación de aquel que sabe que nada por lo que luchó toda su vida tenía ningún sentido, puesto que tras lidiar por las batallas de otros, su existencia tan solo había estado limitaba por la fe ciega de que el sudor de su frente estaba siendo empleado por una buena causa… cuan ilusos habían sido.

Tras la traición sufrida por su propia gente, y con la posibilidad de que los Sith controlaran a Mandalore y, en consecuencia, al pueblo que tanto había amado, todo ese honor y esa gloria de juventud, habían quedado reducidos a cenizas. Estaba dispuesta a enmendar sus acciones costara lo que costara. Y ello tan solo era posible desligándose de todo aquello en lo que había creído toda su vida, y a lo que había entregado su corazón. Fueron entrenamos para masacrar y destruir enemigos, para aplastar a todos aquellos que se interpusiesen en su camino… Era el momento de utilizar todas aquellas enseñanzas para escoger el libre albedrío por encima de su espíritu de unidad, y luchar por todo lo que consideraran correcto.

Kelan la necesitaba. Su amigo, su compañero, su filósofo, su fuente inagotable de energía positiva y el hombro en el que ahogó tantas veces sus penas cuando le necesitó estaba ahí, tan tangible y real que hasta podía sentir su sufrimiento como parte del suyo propio, clamando su ayuda en un grito tan silencioso como evidente, instando a que lo salvara de perder la humanidad que aun latía con fuerza en el fondo de su alma… No, definitivamente no le fallaría de nuevo, ni a él ni a ella misma, puesto que pasara lo que pasara, la orgullosa mandaloriana ya había tomado su decisión, aunque no se hubiera dado cuenta hasta ahora.

-Espera… ¿dices que os despertasteis en el purgatorio? ¿Te refieres a la academia Ge’verd? Pero Kilan y yo comprobamos dos veces vuestras constantes vitales. Lloramos vuestras muertes. No es posible que… A no ser que ese gas no estuviera destinado a matarnos, sino a obtener la reliquia y a borrar nuestros recuerdos de aquella misión, haciendo que nuestros corazones se detuvieran temporalmente… - Trató de razonar dando un paso hacia atrás desconcertada – Entonces el chantaje de Luna no se trata de un farol… ¡La unidad Zillo está viva!... y todos estos años alimentamos nuestras almas con el dolor de vuestra caída en lugar de emplear nuestro tiempo en buscaros… ohhh… yo…. Cuanto lo siento…que equivocados estábamos.

La Zeltron estaba tan aturdida que hiperventilaba. Sin saber si abandonarse a la alegría de saber que sus hermanos aun podían seguir con vida en alguna parte, o a la desesperación de haberles dejado tanto tiempo a su suerte. Ella, que había jurado liderarles y conducirles a la victoria, les había abandonado asumiendo sus muertes sin haber presenciado con sus propios ojos el entierro de ninguno de ellos…

Necesitó unos cuantos segundos para reponerse del shock de las noticias que el asesino le había proporcionado. Tras ello, le miró directamente a los ojos antes de hablar – Vod, no os fallaré esta vez. Reuniremos a la unidad Zillo y os prometo que jamás volveré a abandonaros. Como a ti, estos años de conspiraciones y traición han cambiado mi alma a tales niveles, que la única razón por la que aun continúo junto a los mandalorianos es por la promesa que le hice a Casius Dret en su lecho de muerte de mantener al clan unido y desenmascarar a Mandalore. Después, no habrá lugar para mí dentro de sus filas y ya he empezado a cederle el mando poco a poco a Aislen, para que el Clan Dret pueda sobreponerse a mi inminente muerte. Necesito que me digas todo lo que sabes sobre la adepta de la fuerza conocida como Luna. Te contaré todo sobre la triada, pero las cosas son bastante más complicadas de lo que crees, puesto que los verdaderos traidores a nuestra unidad, fueron Bolgar Stainer, el alienígena conocido como “El Creador” y la devoradora de almas…

Entonces Tyria Zaine, líder de la unidad Zillo y uno de los últimos legados del Clan Dret, le explicó a kelan Helross todo lo acontecido en estos últimos años con lujo de detalles.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Kildan » Mié, 26 Nov 2014, 18:19

Las horas se transforman en meros instantes cuando la imposible historia de Tyria comienza a ser narrada. Durante todo aquel tiempo, el asesino permanece prácticamente inmóvil tras haberse sentado en el suelo y asumido una posición de meditación. Tan solo en algunas ocasiones la interrumpe para formular alguna que otra pregunta. Sin duda el distanciado asesino se muestra tremendamente interesado por todos los datos referentes al triunvirato. Aunque cuanto más tiempo pasa con él, mayor es la sensación de Tyria de que Kelan está realmente vacío por dentro. Antaño fue un guerrero honorable, pero ahora es tan solo una mortífera máquina de matar carente prácticamente de cualquier emoción humana. Tal vez por ello no muestra la menor empatia hacia Tyria cuando esta se estremece ante la revelación de que las palabras de Luna podrían ser ciertas.

-Mis palabras fueron las correctas Tyria Zaine, fuimos enviados al purgatorio, una instalación secreta situada fuera del espacio mandaloriano. Se trata de un complejo dedicado al adiestramiento de fuerzas especiales, aunque las condiciones del planeta son aún más duras que en el campamento Ge´verd. Al despertar toda la unidad Zillo se encontraba allí, todos a excepción de Kilan y tú. Se nos informó que habíamos sido seleccionados para convertirnos en instructores de una nueva generación de guerreros. Unos que sin duda cambiarían el curso de la historia.

El suave aroma de las velas les envuelve y ayuda a permanecer relajados y centrados. Todas ellas fueron encendidas poco antes de que Tyria comenzase a contar su historia. Kelan creyó que sería mejor arrojar un poco más de luz a la estancia, ya que les aguardaba una larga conversación.

-Se nos informó de que más tarde os reuniríais con nosotros, pero los días pasaban y no había noticias de vosotros. Por ello nos infiltramos en la sala de archivos y accedimos a los terminales de información. Allí descubrimos un informe firmado por Tyria Zaine. En el informe nos recomendabas como instructores, pero a la vez indicabas que no nos querías en tu unidad, debido que nuestro perfil no iba a encajar para las operaciones que se avecinaban. La furia creció rápidamente en el corazón de la unidad Zillo, nos negamos a creer lo que ese informe decía. Pero fue el propio Casius Dret quién se presentó ante nosotros y nos confirmó la veracidad de lo que acabábamos de encontrar. Los lazos de la unidad Zillo se rompieron y nos distanciamos unos de otros. Nos volcamos por completo en nuestra nueva tarea como instructores.

El recibir por parte del propio Casius Dret la noticia de que su antigua líder de unidad pensaba que no eran los suficientemente buenos para continuar a su lado como unidad de combate, sin duda debió de ser un golpe demoledor para la unidad Zillo. Los engaños y artimañas de los que el triunvirato hacía gala parecen no tener fin y en especial, no estar sujetos a ningún tipo de moralidad.

-Mis recuerdos están incompletos y por mucho que he tratado de meditar para recuperarlos, no logro recodar mucho más del Purgatorio. Desconozco su localización exacta ya que nos mantuvieron siempre aislados del resto de la galaxia.

El haber descubierto por fin la verdad ha logrado dar algo de paz a su atormentada alma. Pese a ello siente que no volverá a ser jamás el hombre que fue en el pasado. Kelan Helross murió hace mucho tiempo atrás, ahora ha renacido como algo mucho más oscuro. Ya no desea encontrar la muerte, ahora tiene un nuevo objetivo en mente.

-Mantendré mi palabra, te ayudaré a encontrar a la unidad Zillo. Si se encuentran aún con vida, merecen conocer la verdad para así poder cicatrizar las heridas de sus almas. Pero una vez descubramos cual ha sido el destino de la unidad Zillo me marcharé. Buscaré a todos aquellos que han formado parte de la Triada y les haré pagar por sus crímenes. Dejaré para el final a aquel que llamas el creador. Su muerte no será rápida ni agradable, sufrirá tanto que me suplicará que le otorgue la bendición de la muerte. Cuando por fin todo termine, no volveré a empuñar un arma jamás. Simplemente me retiraré y viviré ajeno a las disputas de la galaxia. Tal vez incluso solicite a los monjes el poder unirme a ellos. Pero eso será el futuro, ahora debemos iniciar la búsqueda de la unidad Zillo. Tal vez deberíamos hablar con ese doctor, quizás posea información que nos sea de utilidad.

Dando por concluida aquella conversación se pone en pie y toma sus espadas gemelas, las cuales descasaban en una vitrina en uno de los laterales de la sala de meditación.

-No puedo darte lo que me pides, pues no conozco a ninguna usuaria de la fuerza y mucho menos, a nadie llamada Luna. Pediré a Lion que busque información sobre ella, si existe algo sobre ella en la holored, él dará con esa información. Si ha estado aquí, los monjes la conocerán, pero guardan celosamente toda información referente a sus clientes.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Dom, 30 Nov 2014, 23:57

Tyria contestó a cada una de las dudas que iban surgiendo de los labios de Kelan a medida que éste las formulaba. No deseaba ocultarle nada, pero trató de enfocar su relato en la dirección correcta para que el odio de su compañero no recayera sobre las personas equivocadas. La senadora Kira no había tenido nada que ver con el atentado a la unidad Zillo, al igual que Hasslam. Kira, porque la Zeltron había investigado en su pasado y las acciones que había llevado a cabo las había hecho pensando que obraba a favor de su pueblo, por lo que no hubiera aceptado que sus manos se mancharan de la sangre de aquellos que la estaban ayudando a cumplir dicho objetivo. Hasslam, porque se lo había revelado en el mismo momento en que la atacó para darle muerte, por lo que no tenía sentido que le mintiera en algo como aquello justo cuando su corazón estaba a punto de dejar de latir.

Desde luego que las acciones de ambos habían sido equivocadas, y sus procedimientos eran inaceptables, pero la hermosa mujer de piel granate hacía mucho tiempo que había dejado de perseguir a todos los implicados indirectos de su dolor, para intentar evitar que su misión se convirtiera en una tarea imposible. Necesitaba enfocar su mente en lo importante para conseguir cumplir sus objetivos. Si no, todos sus esfuerzos se desgastarían en el camino, y no lograría nada en absoluto.

Kelan es otra historia. Tyria no sabe cómo es posible, pero a penas es capaz de rozar con la yema de sus dedos el alma de su querido compañero de batalla. Esa verdad, unida al dolor que experimenta al verle en ese estado, hace que su espíritu se estremezca y su voluntad se llene de la determinación de conseguir ayudarle a volver a ser quien era… al menos en parte.

-No conocía ese lugar llamado el purgatorio… Ni siquiera ahora que he regresado al clan Dret… Intentaré que Aislen investigue de qué se trata antes de realizar ningún movimiento al respecto, puesto que puede que la persona detrás de todo esto, esté más infiltrada entre los mandalorianos de lo que pensaba en un principio. – Afirmó dubitativa para, posteriormente mirarle sorprendida ante el brillante plan que perpetraron contra su propia unidad. Ahora no solamente tenía la tarea de encontrar a los suyos, sino que posiblemente sus propios hombres se comportarían como sus enemigos cuando finalmente se topara con ellos.

No obstante una chispa de orgullo brilló en sus ojos, cuando el asesino relató cómo sus rebeldes muchachos habían actuado para tratar de averiguar la verdad sobre el zabrak y sobre ella – Siempre os costó seguir las órdenes al pie de la letra… jajajaja, no sé de quién pudisteis aprender semejante insubordinación. – Afirmó con una media sonrisa en los labios, mezcla de tristeza por lo sucedido a su unidad y de un profundo orgullo hacia todos y cada uno de ellos – Aunque me resulta difícil de creer que un simple informe reforzado con las palabras de Casius fueran suficientes para disuadiros. Sé que sois más cabezotas que todo eso… Me imagino que a la vez os estuvieron administrando una droga específica, o quizá utilizaron algún tipo de control mental con vosotros. Ello podría explicar los vacíos de memoria que experimentas.

Tyria asintió ante la promesa de Kelan de acompañarla para encontrar a su unidad. En el fondo de su corazón esperaba que el tiempo que pasaran juntos, le hiciera entrar en razón y abandonar esas ideas de venganza. No habría nada que la hiciera más feliz, que poder conseguir que el alma de su querido compañero perdiera esa oscuridad que le embargaba, y haría todo lo que estuviera en su mano para lograr dicho cometido, costara lo que costara.

-Esperemos que el doctor Telldran pueda esclarecer algo de todo esto, y quizá con un poco de suerte él sepa algo más sobre Luna de lo que podamos encontrar en la Holonet… Quitando el desagradable hecho de que no me permitas dejar inconsciente a tu piloto para que deje de martillear mis oídos con su verborrea, te advierto que si afirmas delante de Kilan que Lion es capaz de encontrar algo que ni él mismo ha podido hallar en todo un año, estarás destrozando su corazoncito de zabrak. Por cierto, ¿Podrían tus monjes construirme unas cuantas armas de calidad para lo que se nos avecina? Tengo entendido que son unos expertos en la materia.
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Re: [Capítulo 2] Elecciones (Tyria)

Notapor Kildan » Mar, 02 Dic 2014, 17:03

Existió un tiempo en que la unidad Zillo pensaba como un único ser. Todos eran capaces de adivinar no solo los pensamientos de sus hermanos, sino aquellas que serían sus futuras acciones. Tal vez por ello lograron formar una de las mejores unidades de combate de las fuerzas del antiguo clan Dret. La coordinación de los miembros de la unidad Zillo era simplemente magistral. Pero ahora, aquellos lazos que les unían en el pasado se han roto. De alguna forma, las vivencias vividas por cada uno, han destruido la capacidad de leerse unos a otros. Por ello ahora la resulta tan sumamente difícil adivinar los pensamientos o acciones de Kelan. Aún así, está casi segura de que a Kelan no le importa lo más mínimo lo que suceda con el clan Dret. Por ello no da importancia al comentario ante posibles infiltrados en el clan. Kelan tampoco muestra ningún tipo de sentido del humor ante los comentarios divertidos de Tyria. Ya en el pasado era difícil verlo sonreír, aunque sí eran capaces de vislumbrar la diversión o alegría en sus ojos. Ahora lo único que muestra el asesino, es una terrible frialdad.

-Te equivocas, el control mental no se inició en el purgatorio. Si no en la academia de Casius Dret. Piénsalo bien Tyria Zaine, se nos convirtió en armas vivientes, pero se nos inculcó una devoción ciega hacia Casius Dret. Una sola palabra habría bastado para que cualquiera de nosotros nos quitásemos la vida. Por cuando se presentó en el purgatorio y nos dedicó aquellas palabras, las tomamos como la verdad.

En cierto modo las palabras de Kelan son ciertas, cualquier miembro de la unidad Zillo habría hecho lo que fuese necesario por Casius Dret. Eran mucho más que devotos, eran auténticos fanáticos. Todos creían en la senda que Casius Dret les mostraba, habían pasado por un infiernos juntos y el gran líder mandaloriano había sido siempre la luz que brillaba en la más profunda oscuridad.

-El árbol no te permite ver el bosque Tyria Zaine. Imbuido por la fuerza de la juventud, Lion actúa en ocasiones de forma insensata y rara vez permanece en silencio. Pero Kilan no era muy diferente a él en sus primeras semanas en el campamento. De hecho la arrogancia era su rasgo más notorio. El tiempo, la experiencia y el adiestramiento forjaron su templanza y lo convirtieron en el guerrero que una vez conocimos.
-Kelan avanza junto a Tyria por los pasillos mostrando su característica frialdad. Si a ello le unimos la voz metálica que surge de su respirador artificial, casi parece que Tyria esté conversando con un droide. -Lion se cruzó en mi camino poco después de mi despertar. No fueron pocas las ocasiones en las que desee otorgarle la muerte, pero entonces comencé a recuperar mis recuerdos. Desde entonces he matado a muchos, aunque todos se merecían semejante destino. Pero Lion no porta crueldad en su corazón, tan solo es joven e irritante. Deberías pasar tiempo con él, tal vez así recuerdes lo que es la paciencia y tal vez puedas enseñarle algo que el tiempo te haya mostrado. -Durante algunos segundos guarda silencio como si se esforzase en recordar algo. -Kilan era diestro en el manejo de los terminales. Lion posee instinto, aunque desconozco si dispone de talento o si simplemente posee una gran suerte. Pero siempre logra obtener resultados, aunque en ocasiones de la forma más...extraña.

Aquello es algo que Tyria a podido comprobar por sí misma cuando perseguían la nave en la que retenían al doctor. Lion cometía errores de novato, para instantes después lograr una maniobra imposible, tan solo para volver a meter la pata segundos después. Malo sería el día que la suerte se le acabase.

-Los monjes someten a todos sus clientes a un extenso examen físico. Con los datos obtenidos diseñan cada pieza del equipo para que se ajuste a la perfección a su cliente. Te permiten seleccionar la forma y colores del equipamiento, pero no los materiales o componentes que usarán para elaborar lo que les pidas. Te concertaré un encuentro con uno de los maestros de la orden, aunque deberás tener muy claro que es lo que deseas adquirir. Aquí no disponen de una sala de exposición para que elijas que material adquirir.

Al entrar en la modesta enfermería, pueden apreciar que el tanque Bacta está vacío. Un droide médico está terminando de atender al doctor, quién sentado en una camilla, se deja someter a las curas sin oposición alguna. El aspecto del doctor continúa siendo bastante lamentable, aunque sin duda ha mejorado notoriamente. Pese a ello, su rostro aún se encuentra hinchado debido a los golpes y su brazo derecho porta un parche de bacta que seguramente deba llevar durante algunos días más. Por otro lado, por la forma en la que se encuentra encogido, sin duda las costillas aún le duelen. El bacta ha logrado reparar los daños más graves, aunque aún deberá estar sometido a tratamiento durante algo más tiempo.

Casi como si de un cervatillo asustado se tratase, el doctor encoge la cabeza y vuelve la mirada con cierto pavor hacia la puerta. Cuando ve entrar a la hermosa Zeltron no puede evitar soltar un suspiro de alivio y relajarse.

-¡Señorita...Redwing! Mucho tiempo ha pasado desde que mis cansados ojos la contemplasen por última vez, me alegra ver que se las ha apañado para no volver a necesitar de mis servicios. Cuando atacaron la nave en la que me transportaban, pensé que el Intercambio Galáctico volvía a por mí. Habría preferido morir antes de caer de nuevo en manos de aquellos animales.
-Un ataque de tos le impide continuar hablando durante unos segundos. Pero vuelve a tomar la palabra cuando logra recomponerse. -Mis disculpas, aún no he recuperado mis fuerzas. Supongo que si me habéis secuestrado es por algún motivo importante. Yo solo... -Los ojos del doctor se abren como platos al reconocer a la creación ciborg que se encuentra justo parado detrás de Tyria. -¡Eres tú! Por todas las galaxias, te estuvimos buscando durante mucho tiempo, pero no logramos dar contigo. -Como buenamente puede, el doctor se pone en pie y se acerca hasta Kelan. -Por favor, necesito que me escuches, durante más de dos años he llevado esta espina clavada en el corazón y necesito que me escuches. Yo...yo soy el culpable de reconstruirte, pero te juro por mi propia vida que jamás lo hice con la intención de dañarte. Cuando te encontramos flotando en medio del espacio en aquella capsula de emergencia, ni tan siquiera sabía si lograría salvarte. Habías pasado demasiado tiempo sin oxígeno y desconocía hasta que punto tu cerebro había sido dañado. Aún así, traté de hacer todo lo posible para que te recuperases. Me vi obligado a inducirte en un coma para poder recomponer primero tu cuerpo. Pensé que así el trauma sería menor cuando te despertase, pero lo que vi en tus ojos cuando los abriste, el horror que vi en tu mirada y el odio...yo...yo... -El doctor cae de rodillas al suelo rompiendo a llorar. A diferencia de los dos duros guerreros que se encuentran en la sala, el doctor es un hombre humilde que ha dedicado su vida a salvar vidas. El dolor que le causó el verse reflejado en los ojos de Kelan como un monstruo lo ha perseguido desde entonces. -Yo solo pretendía salvarte la vida, sé que no me correspondía tomar esa decisión, pero siempre pensé que mientras existiera vida, existiría la esperanza. Yo...lamento mucho el dolor que te haya podido causar...

El dolor que aflige el corazón del doctor es tan real, que parece llegar hasta al propio Kelan. Por ello extiende su mano y la posa sobre la cabeza de Telldran.

-Fuese o no la decisión acertada, obraste según creíste que sería mejor. Luchaste por preservar la vida, lo cual te honra doctor. No te culpo de nada, es más, salvaste mi vida y por ello estoy en deuda contigo. Fueron otros los que me convirtieron en el monstruo que hoy soy. Levántate y toma asiento, debes descansar. Pero mientras lo haces, necesitamos que respondas a unas preguntas...

Volviendo a guardar silencio, el asesino realiza un leve gesto hacia Tyria indicándola que es hora de que tome el rumbo de aquella conversación.
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