[Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...

[Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Kildan » Mié, 12 Mar 2014, 22:24

El plan de Tyria era tan descabellado que quizás funcionase, aún así, mientras se termina de preparar, Trickster no puede evitar tener la sensación de que están pasando algo por alto. Es como si un ligero e incomodo picor, se acomodase en su nuca y no le dejase concentrarse.

-No me agrada demasiado pintarme una diana en el pecho y esperar a que su idea sea perseguirme. Ya sabes como es esa zorra, quizás prefiera sencillamente dispararme a la salida del banco y robar lo que lleve encima. Es poco probable, pero por lo poco que sé de ella, esa mujer era experta en operaciones negras y de contraespionaje, por no decir que está como una regadera. Algo no me huele bien Tyria, no sé que es, pero el aire me huele a problemas...

Para aquella ocasión ha elegido un blindaje ligero que puede ocultar bajo la ropa. Si las fuerzas de Stainer están controlando la zona, seguramente tengan uno o dos francotiradores apostados. Usarán armas de gran potencia y con capacidad para penetrar blindajes, por lo que portar un blindaje mayor, sería tan solo para convertirse en un blanco más lento. A su vez, tan solo porta una pistola blaster pesada, pero en un lugar cercano al banco, ha ocultado su rifle blaster modificado y un par de granadas, solo por si las cosas se tuercen y se ve en peligro.

Los señuelos por su parte, se encuentran todos preparados para cumplir a la perfección su papel. Se les pagará bien por su trabajo, por lo que serán eficientes en el desarrollo del mismo. Todos aguardan en el interior de un vehículo a la señal de Tyria para entrar en escena. Mediante un comunicador encriptado, podrá dirigirlos y amoldarse a los movimientos de Stainer.

-¿Cómo sabían donde buscar? Solos tú y yo sabíamos la localización de la estatuilla. Bueno, supongo que ya no importa, alguien nos ha traicionado y una vez acabemos de solucionar toda esta mierda, podremos descubrir quién. Espero que el plan salga bien, no creo que ninguna apuesta Twi´lek millonaria esté dispuesta a pagarme un tratamiento como el que te pagaron a ti, nunca tuve tú encanto. Usaré el canal 3 para que nos comuniquemos en privado, pero mantendré abierto el canal 1. Usa este último para transmitir las órdenes a los peones. Quiero saber que es lo que ven y que es lo que hacen hasta poder regresar aquí.

El pequeño piso franco en el que se encuentran, está equipado con una decena de pantallas. Cada una de ellas recibe la señal de una de las cámaras espía que han colocado a lo largo de los alrededores del banco. De esa forma, Tyria podrá ver desde diversos ángulos todo lo que está sucediendo, por lo que podrá actuar en consecuencia.

-Espera un segundo, hay pequeñas interferencias en las señales de las cámaras y...¿Qué diablos es esa estática en los comunicadores? -Trickster se concentra en el teclado, pero a cada segundo que pasa, la imagen de las cámaras parece sufrir una mayor interferencia. Los comunicadores por su parte, parecen sufrir un ataque similar. -Algo no cuadra, no tengo acceso a la holored es como si algo estuviese bloqueando todas las señales de la zona...

Un estallido seguido por al menos una docena más de explosiones, sacuden Coruscant. El sonido las sitúa a bastante distancia del lugar en el que se encuentran, pero la intensidad de las mismas, deja bien claro que las explosiones han sido de gran potencia. Trickster abre una de las ventanas y observa el exterior. La imagen es de lo más extraña y espeluznante, pues todo cuanto alcanzan a observar, ha caído presa de la oscuridad. La energía de los edificios, instalaciones y carteles luminosos, ha sido cortada. Segundos después, algunos edificios vuelven a iluminarse, seguramente gracias a generadores auxiliares de energía, pero muchos otros, permanecen totalmente a oscuras.

-¿¡Qué diablos está pasando!? ¿Crees que es cosa de Stainer?
No somos sirvientes del destino, sino los creadores del futuro
Avatar de Usuario
Kildan
Antediluviano
 
Mensajes: 941
Registrado: Vie, 18 Ene 2013, 22:41

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Mié, 19 Mar 2014, 01:06

Una vez abierta una segunda caja fuerte en el banco, e introducida en ella la primera réplica, con un localizador de seguimiento en su interior, todos se reunieron y perfilaron aquel descabellado plan con sumo cuidado. Había mucho en juego, y no podían permitir que Stainer y Luna obtuvieran lo que habían venido a buscar. No obstante, y por alguna razón, Tyria compartía aquella desagradable sensación que Kilan experimentaba, y trataba de repasar una y otra vez, sin éxito, qué era lo que estaban dejando atrás.

-No te preocupes, vode. Cambio de planes. Tu eres bastante más útil en las sombras y, controlando ordenadores o posibles vías de escape, de lo que pueda serlo yo. Además, estoy de acuerdo contigo. Algo no va bien, y no tengo idea de qué es, pero no me gusta. Nuestros enemigos han sido muy exhaustivos tratando de interceptar tu señal y localizar tu rastro, por lo que no me extrañaría nada que, cuando me sacaste del almacén, intentaran seguirte aprovechando que tenías cosas más urgentes que hacer en ese momento.

Mientras repasaba cada detalle de la misión, un sentimiento de nostalgia invadió momentáneamente la mente de la mandaloriana. Sus hombres habrían disfrutado cada segundo con un plan como este, aportando una gran variedad de ideas creativas, con grandes dosis de entusiasmo y determinación. Era en este tipo de situaciones, cuando más les echaba de menos, y el hecho de que pudieran atrapar a una de las responsables de sus muertes, incrementaba aun más el vacío que sentía. Si no fuera por Trickster, hace tiempo que se hubiera derrumbado, por lo que no permitiría que le ocurriera nada malo, constara lo que costara.

Por esta razón, se equipó con el blindaje ligero, dejando su armadura oculta en el guardarropa del restaurante, situado en frente del banco. Se ajustó una peluca rubia, que tapaba sus hermosos cabellos azulados, y se puso tal cantidad de maquillaje, que cualquiera hubiera jurado que era humana. Todo eso lo aderezó con un elegante traje de chaqueta y un maletín de ejecutiva, donde guardó cuidadosamente su pistola blaster pesada, junto con las granadas que el Zabrak había preparado de antemano.

-Lo que me resulta extraño es cómo han podido descubrir la localización exacta. A no ser que nos rastrearan, no logro entender quien nos ha podido traicionar siendo tan solo tú y yo, y teniendo en cuenta que podían haber intentado robar la estatuilla años atrás… ¡Espera! ¿Comprobaste el estado de la estatuilla mientras estuve inconsciente? Nah, olvídalo. Aun así, eres demasiado bueno como para que pudieran acercarse a ti. – meditó en voz alta, más para ella misma que para su compañero – Con respecto a tu encanto, tienes a tu disposición a una apuesta Zeltron dispuesta a pagar el tratamiento que haga falta, pero procura permanecer entero y así no tendremos que preocuparnos de eso ¿ok? – Ante la explicación sobre las comunicaciones y la posición de los señuelos, simplemente asintió, regalándole un sensual “Roger” en el proceso.

Todo estaba preparado. Tan solo tenían que pasar a la acción, cuando de repente, la función se vio interrumpida por aquel mar de caos. Las cámaras dejaron de funcionar con normalidad, y numerosas explosiones iluminaron el cielo de Coruscant en la distancia, sumiendo su ajetreada vida en un cúmulo de oscuridad. Cuando Kilan abrió la ventana, y le realizó aquella pregunta, la letal y hermosa Redwing no pudo evitar soltar una carcajada antes de responderle – No tengo ni la más remota idea de si se trata de Stainer o del mismísimo demonio, pero ese inconfundible sonido tan solo significa una cosa: Showtime!
Avatar de Usuario
Tyria Zaine
Antiguo
 
Mensajes: 278
Registrado: Vie, 01 Feb 2013, 23:09

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Kildan » Sab, 22 Mar 2014, 03:34

"Soy un profesional"
Aquellas tres palabras acuden a la mente de Trickster, cuando Tyria, pensando en voz alta, indica que tal vez pueden haberles seguido cuando escaparon del almacén. Era algo altamente improbable, aun así, poco importaba si lo habían hecho. La estatuilla lleva meses en el banco y desde luego, tomó todas las medidas necesarias, para que nadie pudiese rastrear el depósito en el banco, con su persona. Por otro lado, desde el momento en el que ocultó la estatuilla, no ha vuelto a poner un pié en las inmediaciones. Por ello es tan sumamente desconcertante, que sus enemigos conozcan la localización de la estatuilla. ¿Tal vez algún informador? Pero de ser así ¿Quién ha descubierto que tienen una caja de seguridad en el banco? Un misterio que sin duda, desgarra por dentro al curioso Zabrak.

Ante el cambio de planes, no tiene demasiado tiempo de protestar e indicar, que el más adecuado para entrar en el banco sin duda es él. Tyria es el oficial superior y como tal, debe de permanecer en la sala de mando para coordinar la operación. Pero el caos que estalla en las inmediaciones, hace que se olvide por completo del plan y se apresure a comprobar que es lo que sucede. Si el quedarse completamente a oscuras y escuchar varias explosiones no fuese suficiente, ahora Tyria ríe como poseída por la locura. Bueno, mucho estaba durando sin ser imbuida por aquel aura de locura y fuerza que tan característica era en ella. Por desgracia, el verla así ahora, solo significa una cosa, que tiene pocos segundos para armarse y saltar a cubrirla el culo. Pues está seguro, que su oficial superior, no tardará en actuar.

Fuera, casi puede sentirse el miedo en el ambiente. Los ciudadanos de Coruscant, que hasta hace breves segundos disfrutaban de sus cotidianas vidas, de pronto se han visto arroyados por una oscuridad abrumadora y ensordecidos por el aterrador sonido de las explosiones. Todos permanecen inmóviles sin saber bien que hacer, la incertidumbre y la sorpresa se ha apoderado de sus corazones. Pero esos momentos no duran demasiado...

De pronto, un vehículo desciende en la entrada del banco y de su interior, diez pequeños droides con forma de araña, bajan de un salto. Las pequeñas criaturas, del tamaño de un balón, corren velozmente hacia el interior del banco. A su vez, varios droides araña, que estaban ocultos en vehículos de la zona, emergen y cargan contra edificios y vehículos. En el momento que chocan contra sus objetivos, los droides estallan con gran potencia sembrando una oleada de miedo y destrucción a su paso.

Gritos de terror comienzan a resonar por doquier y el mundo vuelve a cobrar vida. Decenas de seres corren de un lado a otro asustados, buscando refugio o alejándose de las explosiones. Más sus deseos no son fáciles de satisfacer, pues la zona se encuentra invadida por varias decenas de droides araña.

Tyria, quién se encuentra en una posición elevada, puede ver gracias a los sistemas de su casco, que es lo que está sucediendo en las calles. Los droides araña realizan ataques kamikazes, pero sin dañar o herir a ningún ser vivo. Casi está segura de que la principal función de los droides es la de causar caos y destrucción, no matar, herir o mutilar. Sea como sea, la verdad es que están realizando una labor perfecta.

Dos detonaciones provenientes del banco, la hacen centrar la vista en las puertas del mismo. Justo en el momento, en el que puede ver descender de los cielos, a varias figuras. Como si de implacables ángeles de la muerte se tratase, nueve mandalorianos se posan en la entrada, tras haber usado sus Jet packs para acercarse. Su despliegue es rápido y con una eficiencia que tan solo las fuerzas entrenadas por Casius Dret, son capaces de alcanzar. En menos de lo que dura un latido, los mandalorianos se adentran en el banco. Pero dos de ellos, se atrincheran en el interior a ambos lados de la puerta, para evitar que nadie pueda entrar. Cada mandaloriano porta un armamento diferente, lo que le indica a Tyria, que cada uno de ellos es experto en un campo. Los dos que vigilan la entrada, sin duda serán expertos en armamento pesado y reconocimiento. La potencia de fuego de uno y los agudos sentidos del otro, sin duda les convierte en la fuerza perfecta para evitar que nadie cruce las puertas. Pero pese a que es incapaz de localizarlo, Tyria sabe que debe de haber un francotirador en las inmediaciones, para proteger la salida de su equipo. Pues todas las unidades que entrenaba Casius Dret estaban formadas por nueve soldados y jefe de unidad. Nueve han entrado, por lo que sin duda queda uno fuera...uno y Luna.

Veinte segundos...veinte segundos es todo el tiempo que ha pasado desde el apagón y las fuerzas de Stainer, ya están en el interior del banco. Aquella mujer debe de estar loca, pues usar una operación tan agresiva en un lugar tan sumamente hostil, es una locura, a no ser que tenga algún brillante plan que la cubra las espaldas. Parece que pretende realizar una entra rápida y brutal, para después seguramente, escapar del planeta. Pero aquello es algo imposible...¿O tal vez no?

-Debería montar una empresa de armamento y enviarte a ti a negociar la paz a los diversos sistemas. Allí por donde pasas estalla una guerra, un par de años en el negocio y podríamos jubilarnos inmensamente ricos. Supongo que nuestro plan se ha ido a la mierda, joder, el plan siempre se va a la mierda. Supongo que pasamos al plan T ¿No? Es decir, plan Tyria, que suele consistir en matar y destruir todo cuando sea hostil. -Tomando su rifle blaster, comprueba las células de energía. -¿Cómo era eso? ¡Ah, sí!...¡ShowTime!
No somos sirvientes del destino, sino los creadores del futuro
Avatar de Usuario
Kildan
Antediluviano
 
Mensajes: 941
Registrado: Vie, 18 Ene 2013, 22:41

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Dom, 23 Mar 2014, 23:34

La mueca en las facciones de su compañero le hicieron saber que Kilan no estaba nada contento con su decisión de rotar sus posiciones, aun así su férreo entrenamiento no le permitió en ningún momento cuestionar sus órdenes, por lo que la Zeltron le dedicó una mirada de orgullo. Lo que estaba a punto de hacer no le gustaba nada, pero aun cabía la posibilidad de que tuvieran tiempo de entrar en el banco para realizar el cambiazo antes de que empezara la acción.

Pero la suerte nunca estaba de su parte, así que no había razón para que ahora fuera distinto. La llegada de aquel vehículo repleto de droides bomba, no hizo sino corroborar ese axioma en sus vidas, y el impecable trabajo que estaban realizando, sembrando el caos y la destrucción entre toda criatura viviente, fue un espectáculo que, en otras circunstancias y perteneciendo al bando contrario, hubiera disfrutado.

La puesta en escena del perfecto escuadrón mandaloriano, fue una imagen demasiado hermosa para que Tyria no pudiera evitar sentir una mezcla de nostalgia y admiración, sobre todo con el cuidado que aquellos hombres y mujeres habían mostrado para eludir herir a civiles inocentes. Como mandaloriana que era, sabía que el daño colateral era algo necesario en ciertas ocasiones, pero causar muerte y destrucción sin motivo, estaba exento de “Ijaa”, y por lo que apreció que, a pesar de encontrarse en facciones opuestas, sus enemigos siguieran manteniendo el espíritu de un auténtico guerrero.

Mientras contempla el esplendido trabajo realizado por sus adversarios, Redwing utilizó aquellos veinte segundos para trazar un plan alternativo. Sabía que su estrategia inicial sería imposible de realizar, aunque, en contra de lo que cabría esperar, una nueva senda de acción se iluminó claramente en su cabeza, como si siempre hubiera estado allí esperando para ser usada. Fueron las irreverentes palabras de Trickster lo único que le molestó ¿Desde cuándo el zabrak tenía ese concepto de ella? ¿Acaso había estado interpretando tanto tiempo el papel de cazarecompensas impetuosa y desquiciada, que su propio vod había terminado creyéndoselo? Si salían con vida de esta, estaba decidida a cambiar aquello de raíz. No obstante, no se permitió a sí misma arremeter contra su compañero en una situación como esta. Su labor era animarle y alentarle para obtener la victoria, aun en las circunstancias más extremas, por lo que exactamente eso fue lo que hizo.

-Con lo buenos que somos, si hubiéramos querido jubilarnos, ya lo habríamos hecho hace mucho tiempo. Hoy estamos aquí para que nuestros vode puedan vernos desde las estrellas con orgullo, y para que los stainer paguen por sus acciones. Hemos pasado por escenarios peores y, salvo ante la traición más ignominiosa, siempre hemos salido indemnes. – Dijo poniendo una mano sobre el rifle blaster de su compañero, y negando con la cabeza ante la idea de salir a campo abierto – ¡Bien! Vamos a recurrir al plan T de Tyria y al plan R de Redwing. El primero consiste en darles la oportunidad a esos hombres de Casius Dret, de evitar que pasen por lo mismo que nosotros, haciéndoles saber exactamente por lo que están luchando. Veremos hacia quien se inclinan sus lealtades… en el caso en que aun no conozcan la verdad. Con respecto al segundo, usaremos los preparativos del plan original y sembraremos la confusión necesaria para rastrear el paquete y, con suerte, atrapar a esa aruetyc rubia. Para ambos, necesito de tu mirdala y de tus habilidades.

Un brillo de esperanza se vio reflejado en su hermoso rostro, mientras se ajustaba la armadura de repuesto que había traído consigo al piso franco, en caso de que le fuera imposible acceder al guardaequipajes del bar donde había dejado la otra. Durante el proceso, la mujer de piel granate dio las siguientes instrucciones – Abre un canal no rastreable, o que conduzca a una localización aleatoria, y transmite el siguiente mensaje en bucle, usando un distorsionador de voz – dijo mientas le pasaba en un datapad las palabras en mandaloriano que deseaba que su compañero introdujera. – Asegúrate de que el escuadrón de asalto lo reciba alto y claro.

Con una rapidez considerable, acabó de sellar su armadura y cerrar el casco. – Ret’ini Hukaat'kama. Comprueba si podernos hacer que la cámaras de seguridad que instalamos en el banco nos den alguna imagen. También es importante que localices al francotirador, para que pueda esquivarle sin que me vea. Voy a tratar de acceder a través de la puerta de atrás del banco. Si consigo llegar antes que el grupo de asalto, podré hacer el cambiazo para que se lleven la estatuilla falsa, mientras intento escapar sin ser vista. Como precaución, cuando el grupo de asalto salga por la puerta de delante, y si te doy la señal, dispararle a uno de los maletines caídos desde un lugar apostado en la distancia, para hacer estallar la granada aturdidora. Con suerte, causarás confusión e inmovilizarás al grupo por un tiempo. En cualquier caso, lo ideal sería seguirles para ver donde se dirigen y tratar de localizar el punto de destino, o para interceptar la estatua si la consiguen… eso sin contar con la posibilidad de que Stainer esté muy ocupada tratando de evitar un motín de sus hombres, o de cualquier mandaloriano no corrupto que reciba la transmisión. – Afirmó con una sonrisa alentadora.

- Otra cosa ¿Está esa nave hiperpoderosa que nos regaló el Chiss preparada para una persecución en el hiperespacio? Me da en la nariz que tienen un vehículo listo para escapar de Coruscant cuanto antes. – Le comentó a kilan con mirada calculadora, tratando de repasar rápidamente todas las combinaciones posibles, por si se le hubiera pasado algo importante.
Avatar de Usuario
Tyria Zaine
Antiguo
 
Mensajes: 278
Registrado: Vie, 01 Feb 2013, 23:09

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Kildan » Mar, 25 Mar 2014, 14:31

Trickster no tarda en ponerse a los mandos de su terminal para comenzar con las ordenes que Tyria acaba de entregarle. Pero durante un instante, se ve obligado a apartar las manos del teclado. Extiende y cierra las manos como si tratase de recuperar el control sobre las mismas. Es entonces cuando Tyria cae en la cuenta de lo que le sucede a su viejo camarada de armas. Durante una semana apenas ha dormido y ha sobrevivido a base de estimulantes, había logrado dormir varias horas cuando por fin Tyria se había puesto en pie. Pero desde entonces no ha vuelto a descansar, las largas horas trabajando en la nave, seguido de la colocación de las cámaras le habían impedido volver a dormir. Así que ahora no tan solo se encuentra agotado, sino que sufre de la abstinencia por no tomar ya los estimulantes.

-Acceso a las cámaras, dos afectadas por las explosiones, el resto están operativas. Hay algunos maletines tirados por el exterior, pero si quieres que les afecte, tendrás que hacerles salir andando del banco. Aunque seguramente, una vez crucen la puerta, usen los Jet Pack, por lo que estarán demasiado lejos del alcance de la explosión. Solo serviría para despistarlos, nada más. Por otro lado, entrar ahí es una locura, jamás llegarás a la cámara antes que ellos. Además, aunque así fuese ¿Cómo ibas a entrar? Se habrá activado el sistema de bloqueo y la cámara estará cerrada. La única posibilidad sería robarles la estatuilla cuando la consigan, pero nos superan ampliamente en número y armamento. Tengo una pistola capaz de disparar rastreadores, tiene un alcance limitado, diez o doce metros, pero no emite ningún sonido. Podríamos tratar de colocar uno a la zorra rubia.

Sus palabras vuelan rápidas, tanto que a Tyria casi le cuesta entender lo que dice. Parece que los nervios y el estado en el que se encuentra, están afectado a la química de su cerebro. Un mal momento para que su mejor y único hombre no esté al 100%.

-La nave, la nave, la nave está operativa pero no he terminado de revisarla. La buena noticia es que su sistema de camuflaje es impresionante, podremos seguirlos sin dificultad. El acceso al banco es muy peligroso, el francotirador podría estar en cualquier parte. Si tiene visibilidad a la entrada lateral, podría volatilizarte. Salvo que quieras hacer una entrada a lo grande usando algún tipo de potente explosivo, derivar la seguridad de la entrada llevará tiempo y te convertirá en un blanco perfecto. A no ser, que te cubras tras algún vehículo grande. Pero entonces, igualmente podrías llamar la atención del francotirador. ¿Donde habrías colocado tú al francotirador? ¿Crees que cubriría esa posible entrada limitando su rango de acción y protección al resto de su unidad, o por el contrario, se posicionaría en un lugar donde pueda ofrecerles una capacidad de protección mayor, pero desprotegiendo la entrada lateral?

Tricskter se concentra en penetrar la encriptación de seguridad de los comunicadores mandalorianos. No es un trabajo sencillo, sobretodo teniendo en cuenta que son fuerzas especiales. Pero conoce mucho de los protocolos de seguridad (Algunos incluso mejorados y diseñados por él mismo, cuando formó parte de las fuerzas de Casius Dret) por lo que logra finalmente abrir una ruta para enviar el mensaje.

-Mala suerte, mala suerte...la suerte no existe. ¿Recuerdas? Eso nos decían siempre durante el adiestramiento. Solo existe la planificación, la habilidad y la disciplina. Suerte...suerte...
-Trickster murmura aquellas palabras mientra se concentra en crear el mensaje que enviarán a los mandalorianos. Está seguro de que no tardarán en cortar la conexión a ese canal, pero quizás Tyria tenga razón y logren semblar la discordia entre los miembros de aquella unidad. -¡No! No no no, no ha sido mala suerte, creo que de alguna forma sabían que planeábamos algo y han actuado en consecuencia. ¿Pero cómo podían saberlo? ¿Cómo sabían donde estaba la estatuilla? ¿Qué estamos pasando por alto? Necesito...

Rebuscando entre sus pertenencias, toma un estimulante. Si se lo administra podrá operar con capacidad plena el resto de la operación, pero en el estado en el que se encuentra, es más que probable que acabe sufriendo algún tipo de problema físico de forma permanente. Si Tyria evita que se lo tome, continuará operando con cierta dificultad el resto de la operación, pero su estado de salud mejorará con el debido descanso, eso si logran sobrevivir un día más.

Si toda aquella situación no era ya lo suficientemente mala, la cosa se complica y de gran manera. Pues una gran nave desciende hasta detenerse a escasos metros del suelo. Las compuertas no tardan en abrirse y al menos dos escuadrones más de mandalorianos, emergen dispuestos a tomar posiciones. Pero lo que realmente les hace sentir que la sangre se les hiela, es ver la figura de Casius Dret descender de la nave. Ataviado de pies a cabeza con su impresionante armadura, el líder mandaloriano parece haber decido acudir en persona a tomar la llave.

Trickster permanece paralizado sin saber bien que hacer ahora. Están en clara desventaja y las posibilidades de vencer se le escapan de las manos. Aún así, tiene el mensaje listo para ser enviado si Tyria lo desea, pero no está seguro de si realmente servirá para algo.
No somos sirvientes del destino, sino los creadores del futuro
Avatar de Usuario
Kildan
Antediluviano
 
Mensajes: 941
Registrado: Vie, 18 Ene 2013, 22:41

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Mar, 25 Mar 2014, 23:38

¿Cómo es que no se había dado cuenta antes del estado en el que se encontraba su hermano? Cuando comprobó que por fin había dormido justo antes de que ella fuera a hablar con el Chiss, la joven Zeltron pensó inocentemente que el cabezota de Tricskter trataría de tener más cuidado con su salud, y respetaría las horas de sueño a pesar de los encargos que le había dado sobre revisar la nave. Si hubiera podido, le hubiera dado la orden de abandonar la misión y de descansar todo lo que necesitaba, pero lamentablemente ambos estaban solos en esto, y no había nadie que pudiera sustituirle.

La única buena noticia era que casi todas las cámaras permanecían operativas. El resto de la operación era un desastre, y Kilan tenía razón. A pesar de que ella era muy buena en el arte de la infiltración y en desmantelar los sistemas de seguridad, jamás llegaría a tiempo para entrar por la puerta de atrás y llevarse la llave antes que la unidad de asalto… Realmente estaban jodidos. Era bastante más factible tratar de implantar un rastreador en el culo de Stainer, que hacer una entrada suicida con todas las variables en su contra. Tan solo tenía que evitar fallar en dispararle a su objetivo, y rezar para que el camuflaje de la nave cedida por Keldan fuera tan bueno como parecía.

Se encontraba recalculando las posibilidades a su alcance, cuando Trcikster volvió a mencionar lo que habían aprendido a fuego en la academia. La suerte no existe y, aunque parecía imposible, alguien se les estaba adelantando en todos sus movimientos a pesar de todas las precauciones que habían tomado, como si vieran directamente sus planes y corrigieran su curso de acción en consecuencia. Tras repasar todo una y otra vez, tan solo se le ocurrían dos cosas: O bien el Chiss les había utilizado y había conducido a sus enemigos hasta la estatuilla para poder encontrar la ubicación de la estación de combate, cosa que aun resultaba extremadamente extraña, puesto que hacía meses que ellos ni se acercaban al banco, o bien Hasslam había usado algún truco Jedi cuando estuvo con ella, para acceder a sus recuerdos sin que lo supiera. Además… Luna no daba señales de vida, y eso era algo que la ponía extremadamente nerviosa.

Cuando estaba a punto de compartir sus ideas con el Zabrak, la mujer de piel granate pudo actuar a tiempo de evitar que cometiera una locura. Acercándose a él, le detuvo la mano, antes de que pudiera administrarse el estimulante. Acto seguido se quitó el casco y, con la expresión más dulce que él le había visto en sus facciones, le dijo – No necesitas eso para nada, Vod. No puedo permitir que te destruyas a ti mismo con estas cosas, así que ni una más para ti hasta nueva orden.– comenzó, dedicándole una sonrisa – Esta batalla está perdida, pero aun queda mucha guerra por delante, así que vamos a hacer lo que mejor se nos da: Amoldarnos a las circunstancias, "Atiniir". – Acto seguido se quitó el parche que aun tenía en el ojo - ¿Puedes revisar que no tenga nada? Empiezo a estar tan paranoica como tú – Añadió a tono de broma. Era agradable volver a ver con sus dos mares color violeta, a pesar de que uno de ellos aun no estuviera cien por cien operativo.

– Yo tampoco sé como lo hacen, pero tendremos que averiguarlo, si no queremos que siempre vayan un paso por delante. – Añadió con un guiño tratando de darle ánimos - Con respecto al francotirador, yo le hubiera hecho cubrir todos los posibles accesos y no hubiera dejado una entrada desprotegida al azar, porque hubiera confiado en la habilidad de mi unidad. No obstante aun tendríamos que localizar a la muñequita del sable de luz, porque estoy segura de que se encuentra al acecho, por lo que nada de entradas a la desesperada esta vez. – razonó para tranquilizar a su compañero sobre sus intenciones.

En ese momento, ambos contemplaron desde su posición como dos unidades mandalorianas hicieron su puesta en escena, liderados directamente por el asesino de su amado Casius Dret. Tyria necesitó un par de segundos para arrastrar la rabia y el dolor hasta un rincón oscuro de su mente, donde no le molestara para llevar a cabo lo que tenía que hacer. Si podía, daría muerte a ese maldito traidor hoy mismo pero, por mucho que le doliera, se convenció a sí misma de que el objetivo final era más importante que ver caer al sucio impostor. Poniendo una mano sobre el hombro de kilan para infundirle ánimos, la bella mujer le expuso el nuevo plan con confianza.

-Trataré de posicionarme en el lugar más estratégico para introducir el rastreador. Lo ideal sería que fuera el mismo donde se encuentra nuestro tirador, porque así podría intentar abatir a ese bastardo que ostenta una armadura que no le pertenece, y escapar sin que me abatieran desde las alturas. Pero si no tengo ese privilegio, no es el fin del mundo. Tu función es avisarme de los posibles enemigos que veas a través de las cámaras, mientras vas dando la orden para calentar los motores de la nave. Tendrá un droide que la pueda poner en funcionamiento, ¿verdad? – Preguntó con un toque de humor - Tan pronto como coloque el aparato de rastreo, me reuniré contigo para perseguirles…Con respecto al mensaje en bucle, empieza por la parte en la que decimos que Casius Dret ha sido asesinado y están usando su armadura. No queremos que corten el mensaje antes de tiempo ¿No es cierto?

- ¡Oya!
– Tras guiñarle un ojo y desearle buena suerte con un saludo militar, Redwing desaparece por la puerta, para enfrentarse a lo que sea que le depara el destino.
Avatar de Usuario
Tyria Zaine
Antiguo
 
Mensajes: 278
Registrado: Vie, 01 Feb 2013, 23:09

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Kildan » Mié, 26 Mar 2014, 13:18

Kilan contempla como sus manos tiemblan sin control. Se pregunta como ha llegado a alcanzar esa situación. En otra vida, en un tiempo que le parece ya muy lejano, fue un soldado ejemplar. Su ingenio y conocimientos lograron salvar a su unidad en más de una ocasión, pero ahora, ahora es incapaz de controlar su propio cuerpo o de pensar con claridad. Sabe que algo se les ha pasado por alto, pero no logra dar con ello y por eso mismo, se maldice una y otra vez. Los orgullosos y honorables guerreros que fueron en el pasado, casi han desaparecido para dar lugar, a meras sombras alimentadas por la paranoia. La situación ha llegado hasta tal extremo, que incluso entre ellos ha nacido la desconfianza en más de una ocasión. Sus espíritus se han quebrado, quizás para siempre.

Con la mirada perdida y sumido en sus propios pensamientos, revisa el ojo de Tyria. No es un experto en medicina, pero todo parece estar bien, incluso Tyria siente que ha recuperado por completo la visibilidad. Aunque si realmente han manipulado el ojo de alguna forma, es probable que fuesen incapaces de descubrirlo a tiempo. Pero no dice nada, tan solo asiente con la cabeza en señal de que todo está correcto. No hay necesidad de alimentar más la paranoia que les envuelve.

De nuevo continúa en silencio cuando Tyria le indica el plan a seguir. Es una maniobra difícil y complicada, hay nada menos que tres escuadrones en los alrededores y aún quedan algunos droides bomba patrullando la zona. Las únicas ventajas con las que cuentan, son la oscuridad y las cámaras. Pero ni tan siquiera con esa ayuda cree, que Tyria tengas muchas posibilidades de éxito. Pero de nuevo tan solo asiente, pues es realmente incapaz de poder concentrarse, la cabeza le da vueltas hasta el punto, que casi se queda allí de pies sin hacer nada.

Como una estrella fugaz una idea cruza por su cabeza y antes ni tan siquiera de poder deducir si es buena o mala, la lleva acabo. En el momento que Tyria se dispone a salir de la habitación escucha un gruñido de dolor a su espalda. Al volverse, encuentra que Kilan se ha hecho un profundo corte en la mano, de la cual comienza a salir sangre. Aquella locura parece tener éxito, pues logra por fin concentrarse en algo, en el dolor.

-Redwing, Trickster...no existen, no son nada. Solo eran las sombras de quienes fuimos en el pasado -Con la cabeza agachada pronuncia aquellas palabras con un tono sombrío. -Tú eres Tyria Zaine... -Su mirada se alza con una voluntad nunca antes vista por la Zeltron. -...líder de uno de los mejores escuadrones del clan Dret...Yo soy Kilan Mithren, experto en informática y sistemas de seguridad perteneciente también, al clan Dret. Ambos portamos el espíritu de nuestros Voda caídos y juntos, somos la unidad Zillo, una de las unidades más temidas y respetadas de la galaxia. Trciskter muere hoy, ya no volveré a usar ese nombre jamás, desde ahora y hasta el día de mi muerte, honraré a nuestros hermanos caídos portando mi verdadero nombre sin temor. Que la propia galaxia escuche el rugido de mi voz, pues...¡YO SOY...KILAN MITHREN!

Por extraño que parezca, no hay furia ni odio en sus palabras y por mucho que pueda parecerlo, tampoco locura. Tan solo una profunda determinación y el deseo de poner punto final al dolor y la agonía que durante años, se han visto obligados a sufrir. Tyria puede verlo en sus ojos, Kilan está preparado para luchar y morir en el día de hoy, no huirá, no se esconderá, sea lo que sea lo que el destino le tenga deparado, hoy se enfrentará a ello como un verdadero mandaloriano.

-¿En qué nos obligó a convertirnos ese aruetyc? Eres Tyria Zaine...¡Muerte antes que deshonor! ¿Lo recuerdas? Era nuestro grito de guerra antes de entrar en el campo de batalla. Si lo ejecutas desde la distancia, tan solo mancillaras tú espíritu y ese hut'uunla ya nos ha arrebatado demasiado. No basta con matarlo, debemos destruir las mentiras sobre las que ha alzado su trono. Debemos mostrar la verdad a nuestros hermanos para así, dar paz a nuestro Vodes caídos. Que el mensaje sea pronunciado con nuestra propia voz, que sean nuestros rostros los que contemplen al escuchar al verdad, que la red de mentiras caiga ante nuestros hermanos y que justicia y venganza, se unan al fin para traer paz a nuestras almas y a la de nuestros vode caídos. -Los ojos de Kilan brillan llenos de fuerza y por primera vez en años, Tyria se da cuenta, que vuelve a encontrare con el verdadero mandaloriano que conoció en el pasado. -Es hora de salir y mostrarnos, de hacer caer a ese impostor, de recuperar nuestras identidades y de enfrentarnos a la muerte como verdaderos mandalorianos...¡Muerte antes que deshonor!
No somos sirvientes del destino, sino los creadores del futuro
Avatar de Usuario
Kildan
Antediluviano
 
Mensajes: 941
Registrado: Vie, 18 Ene 2013, 22:41

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Dom, 30 Mar 2014, 00:22

El ruido procedente del caos más absoluto, asolaba Coruscant. Una multitud de personas de diversas razas, corrían presas del pánico ante el despliegue de explosiones y fuerzas armadas. El olor a humo y destrucción era tan palpable desde el piso franco en el que se encontraban, que la joven zeltron casi podía sentirlo en sus entrañas. Nada la hubiera detenido ante lo que le esperaba…. Nada, salvo Kilan.

El gruñido de dolor de su compañero hizo que se parara en seco antes de que abandonara la estancia, y se girara para contemplarle con sus ojos violetas. Con un rápido movimiento, cerró la puerta tras de sí para acudir hasta donde se encontraba, con la intención de detenerle. No obstante, antes de alcanzar su objetivo, se quedó clavada en el sitio, analizando su estado y las repercusiones de sus actos.

Las palabras no tardaron en llegar, y el zabrak expuso en unos pocos segundos, todos los miedos que habían aprisionado sus mentes y sus voluntades durante estos largos años de calvario. Ambos lo habían sacrificado todo para obtener las respuestas necesarias que ayudaran a obtener justicia para sus hermanos caídos. Ambos habían vendido sus almas y sus corazones por un solo objetivo. Ambos habían entregado tanto de ellos mismos, que ninguno de los dos estaba seguro de que hubiera vuelta atrás.

Tyria sabía exactamente cómo se sentía Kilan, porque esa misma oscuridad era la que había estado cargando consigo todos estos años. No obstante, el día en el que habían decidido crear sus identidades falsas, ambos habían hecho una promesa, conocedores de las repercusiones de sus decisiones, y de todo el sacrificio que ello implicaba… No podían permitirse echarlo todo por tierra estando tan cerca de lograr su objetivo, tan solo porque se sintieran agotados y al límite de sus fuerzas… Se lo debían a todos sus camaradas de su escuadrón que no lo lograron aquel día, y al resto de hermanos mandalorianos que también sucumbieron fruto de la traición de un líder corrupto.

Aun así, y a pesar de la inferioridad táctica y numérica, la mujer sabía que detener al Zabrak en estos momentos, sería ahogar su corazón de guerrero y destruir su espíritu, quizá para siempre. Kilan estaba dispuesto a luchar con todas sus fuerzas y a morir aquel día, y jamás se perdonaría deshonrar la fuerza y determinación del hombre al que se lo debía todo. Por todo ello, y a pesar de saber que sus destinos quedaban sellados con aquella decisión, Tyria Zaine sacó su cuchillo mientras decía con u brillo en la mirada.

-Kilan, No deberías arrepentirte de nada de lo que has hecho hasta ahora. Trickster y Redwing nos han acercado inexorablemente hasta la verdad, y nos han dado la oportunidad de poder hacer justicia esta noche. – Comenzó con voz segura mientras se situaba lentamente frente a él - Muerte antes que deshonor… no lo he olvidado, aunque replegarse ante una total desventaja a campo abierto, no es deshonor, es estrategia, puesto que muertos no les servimos de nada a nuestros vode. – Continuó, haciéndole ver que debían ser muy precisos si querían que este plan surtiera efecto – Pero ¿sabes qué? Tienes razón. Estoy cansada de este juego de traiciones, y si nuestras muertes hoy sirven para que todo Mando’ad que pueda llamarse a sí mismo auténtico, vengue nuestro nombre y el de todos aquellos que fueron asesinados por su propia sangre, habremos alcanzado el objetivo por el que empezamos esta cruzada, sin importar que estemos ahí para contemplar el final. – El cuchillo trazó una línea en la palma de su mano, mientras su sangre se mezclaba con el tono carmesí de su piel - Juntos vamos a ejecutar el plan que nos llevará a la victoria, aunque te necesito como apoyo, y no en primera línea. Seguramente será nuestro último baile, pero será tan impecable, que hará que nos reunamos con el escuadron Zillo y con Casiut Dret por la puerta grande ¡Haat, Ijaa, Haa'it! – Sus ojos brillaron con intenso fuego cuando ambos unieron sus manos en un fuerte apretón, sellando sus destinos.

Ahora era el momento de actuar con rapidez. Se estaban quedando sin tiempo, por lo que Tyria se apresuró a abrir la línea segura que habían preparado para Krieg, para comunicarle lo siguiente – Zeven, viejo amigo. Hoy te hice una promesa. Por mi honor y por todo lo que hemos pasado, la mantengo, aunque tan solo te pido una cosa: Haz también llegar este mensaje al guardaespaldas de Mendo Sho, y tan solo a él… y trátale como si fuera yo misma. Asimismo te acabo de enviar las coordenadas de mi cuenta bancaria para que hagas uso de ella. Si mis enemigos no aceptan lo que les voy a proponer y nos matan nada más tenernos a tiro, quiero contratar al Black Sun para que derriben cualquier nave mandaloriana que haya en las inmediaciones, y para que destruyan lo que han venido a buscar... Dile a la encantadora Alysha que poder ver en lo que se ha convertido, ha sido el mayor honor que me han concedido jamás. Y, por favor, no intentes vengar mi muerte...

Acto seguido, se retiró el casco y le hizo la señal pertinente a Kilan para que empezase a transmitir, mostrando, si era posible, sus imágenes en pantalla. Cuando sus miradas se cruzaron, los dos supieron que, juntos, con la fuerza de sus voluntades, afrontarían el destino que les deparaba el futuro, y comprobarían si aquellos soldados que habían compartido sus ideales en innumerables batallas durante tantos años de su vida, eran merecedores de su confianza. Hoy descubrirían si los hijos de Manda’yaim comulgaban sin saberlo con puñado de “runi” podridas, o todos ellos estaban manchados por el estigma de la traición.

¡Bolgar Stainer! Has asesinado y traicionado a Casius Dret y te atreves a mancillar su “Ijaa”, escondiéndote dentro de su armadura, tú que tienes las manos manchadas con la sangre de tu mejor amigo, y de los miembros de las unidades Acklay, Uller y Zillo, y que utilizas y engañas a tus propios vode para obtener poder personal, aliándote con senadores corruptos de la republica y seguidores del lado oscuro de la fuerza. ¡Yo! Tyria Zaine, líder del escuadrón Zillo, bastión y legado del Clan Dret, te desafío a un círculo ancestral de honor a rostro descubierto, y te acuso de alta traición a los Mando’ade. Para ello llamo como testigo a Kilan Mithren, experto en seguridad de la unidad Zillo, y conmino a Hasslam Tar como juez neutral, para que, según las ancestrales reglas del duelo, dictamine cual de los dos tiene el honor de elegir las armas. ¡Aruetyc! Te doy mi palabra de que no conseguirás robar el objeto por el que ordenaste matar a los leales mandalorianos que enviaste a esas misiones de extracción, y que jamás consentiré que hagas lo mismo con todos aquellos que te ayudan hoy. ¡Te prometo que cuando termine contigo, incluso el hijo que tengo en mi vientre se bañará con tu ne'tra tal!

Mientras el mensaje se repetía en bucle en un perfecto Mando’a, Tyria Zaine y Kilan Mithren se dirigieron con paso firme y barbilla bien alta hacia el frente enemigo, mirando directamente a los profundos ojos de la Kyr’am.
Avatar de Usuario
Tyria Zaine
Antiguo
 
Mensajes: 278
Registrado: Vie, 01 Feb 2013, 23:09

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Kildan » Vie, 04 Abr 2014, 02:22

Como si el propio tiempo se detuviese, ambos emergen a las oscuras y caóticas calles de Coruscant. Casi como espectros resurgidos del abismo del infierno, ambos caminan ajenos a las decenas que corren presas del pánico. Sobre ellos una nave de transporte es alcanzada por las fuerzas mandalorianas. No se detienen ni aún cuando la nave, apunto está de estrellarse contra el bloque de apartamentos, ni tan siquiera vuelven la vista para contemplar, como de una forma casi milagrosa, el piloto logra enderezar la nave a tiempo para realizar un aterrizaje de emergencia pero arrasando aún así, parte del museo.

La sorpresa es más que evidente por parte de las fuerzas invasoras. Por primera vez en mucho tiempo, las fuerzas especiales de Casius Dret se enfrentan con algo desconocido. A lo lejos el hombre que les ha causado mil penurias, parece gritar algunas órdenes, seguramente solicitando que bloqueen la transmisión y que ignoren por completo el mensaje, pero ya es demasiado tarde. Todos los presentes han escuchado las palabras de Tyria.

Sus figuras pronto son divisadas por las fuerzas que protegen el perímetro y en poco tiempo, se ven rodeados por tres mandalorianos que descienden desde los propios cielos. Dos les apuntan con rifles blasters, mientras que el tercero, les ordena que depongan las armas, mientras les amenaza con su lanzallamas.

-¡Alto el fuego!

Una voz cargada de autoridad resuena sobre sus cabezas y un nuevo mandaloriano se une al grupo. Descendiendo directamente frente a Tyria, la observa con detenimiento. El sombrío rostro de Tyria, junto a los fuegos que la rodean, se ven reflejados en el visor del casco. Tras unos instantes que parecen eternos, se retira el casco desvelando un rostro familiar.

Imagen

Jamás fueron amigas, ambas tenían demasiadas responsabilidades en aquellos tiempos como para forjar verdaderos lazos de amistad, pero sí nació un vínculo de respeto mutuo entre ambas mandalorianas. Adaxia Jade había logrado superar la primera fase del adiestramiento de Casius Drett pocos meses antes que los Zillo. Ambas mujeres tenían un espíritu fuerte y sin ninguna haberlo deseado, ambas acabaron al mando de un escuadrón. En ocasiones compartían sus experiencias y se aconsejaban la una a la otra cada vez que tenían un problema. Aprendieron a sostenerse la una en la otra cuando perdían la fe en su propia capacidad para el liderazgo. Desde el día en que se graduaron, no habían vuelto a encontrarse.

-!Su'cuy gar! Te tenía por muerta y enterrada Tyria Zaine. Aunque tú regreso...tus palabras...no auguran nada bueno...

Sus ojos reflejan algo que Tyria no está segura de comprender. Ignora si se trata de desconfianza o simplemente cautela. Adaxia Jade es lo que debería de haber sido Tyria, una mandaloriana leal que sirve con devoción a su pueblo. Pero el destino quiso que mil penurias cayesen sobre ella y la hiciesen abrir los ojos, a una galaxia que desconocía.

La mujer vuelve a colocarse su casco tras una indicación de uno de sus hombres, según parece alguien trataba de comunicarse con ella. Tras un rápido intercambio de palabras por el comunicador, escolta a Tyria hasta la presencia del propio Casius Dret.

Su figura es aún más imponente de lo que recordaban. Rozando el metro ochenta y cinco de estatura y ataviado con aquella pesada armadura, muestra la imagen de un guerrero imparable. Su respiración es pesada y suena con un tono metálico, sin duda un efecto secundario del respirador que ahora se ve obligado a utilizar para continuar con vida. Sus movimientos, pese a poderosos y enérgicos, carecen de la gracia y elegancia que en otro tiempo fueron tan propios de él. Tal vez sea debido a los implantes y a la armadura que ahora debe de portar para seguir viviendo.

-Tyria Zaine, traidora a tú pueblo, asesina de tus propios hermanos...eres la personificación de la deshonra. -Incluso la voz de Casius Dret suena metálica, casi como si fuese un droide el que hablase. -Tus manos están teñidas con la sangre de tus Vode, pero no contenta con los crímenes que llevaste acabo, ahora regresas para semblar la discordia entre mis fuerzas. Eres la plaga que desea destruir todo lo que significa ser un mandaloriano. No habrá duelo para ti, solo muerte, pues es lo que te mereces, matarla...matarlos a ambos y proseguir con la operación.

La tensión se puede sentir en el aire cuando los tres mandalorianos que les han escoltado, alzan sus armas dispuesto a cumplir la orden de Casius Dret. Adaxia no parece muy convencida con todo aquello, pero no está segura de como debe de actuar. Finalmente decide pronunciarse, pero antes de poder hacerlo, Casius Dret desenfunda su arma y la apunta directamente a la cabeza.

-Mi autoridad es total y absoluta, si permites que la ponzoña de Tyria Zaine vierte sobre nosotros te contamine, entonces no me serás de utilidad.

Los presentes quedan paralizados ante la reacción de Casius Dret. Todos han sido adiestrados por él y durante años, sirvieron bajo sus órdenes. Era un hombre estricto, pero ante todo era un líder, el hombre que habían conocido jamás habría reaccionado de aquella manera.

-¡Nu jurkad Mando'ade, burc'ya! Si disparas, yo mismo tendré que matarte viejo amigo.

Con aire totalmente despreocupado, otro viejo conocido camina hacia ellos, pese a ese aire de tranquilidad, sus palabras dejan bien presente que cumplirá con su amenaza. Tyria y Kilan le conocen bien, el otro tiempo fue su mayor torturador...Aislen, su antiguo líder de unidad. El mandaloriano avanza con paso firme pero no porta su casco, por lo que su rasgos son perfectamente visibles.

Imagen

-¿Es así como te he enseñado a actuar? ¿De verdad crees las palabras cargadas de veneno de esta mujer? ¿De verdad vas a traicionarme tú también?

Aislen se encoge ligeramente de hombros manteniendo ese aire despreocupado. Después de todo, es uno de los hombres más letales de la galaxia. Pese a que al principio, los miembros del escuadrón Zillo pensaron que se trataba de un verdadero inútil. Pero cuando desveló su verdadero rostro y comenzó a comportarse como el mandaloriano que realmente era, no volvieron a pensar igual. Es y quizás con gran diferencia, el mayor guerrero de todos los presentes. Quizás tan solo el propio Casius Dret sea capaz de superarle, aunque la edad y las heridas sufridas en la emboscada, han menoscabado sus capacidades, por lo que un enfrentamiento entre ambos sería algo digno de ver.

-Me enseñaste a respetar nuestro código y eso es precisamente lo que hago.
-Su mirada se vuelve hacia Tyria. -Hasslam Tar se ha mostrado como un traidor y enemigo de los mandalorianos. Por lo que no podrá presidir el duelo. Nos encontramos en territorio enemigo, si realmente respetas a nuestros hermanos, aplazarás el duelo hasta encontrarnos en un terreno en el que no nos lluevan los disparos blasters. -Aislen vuelve la mirada hacia Casius Dret y durante unos segundos le observa con detenimiento, después, vuelve a posar la mirada sobre Tyria. -Las herida sufridas durante una contienda pasada, han confinado a nuestro líder al interior de su armadura. No podrá combatir con el rostro al descubierto tal y como solicitas Tyria Zaine. Por otro lado, me ofrezco a ser yo quién actúe como juez. Os conozco a ambos, pero puedo ver que existe una historia que me es desconocida, por lo que para honraros a ambos y a la vez no deshonrarme yo, os ofrezco lo siguiente. Vendrás con nosotros hasta un lugar seguro, te doy mi palabra que no sufriréis daño alguno, hasta la celebración del duelo, estaréis bajo mi protección. Sobre el duelo, combatiréis portando dos armas y cada uno de vosotros, tendrá el honor de elegir una. ¿Aceptáis ambos esas condiciones?

Casius Dret mantiene su arma apuntado a Adaxia Jade, pero finalmente la enfunda y se vuelve hacia la nave de transporte. Sus movimientos, su forma de moverse le resultan familiares a Tyria. Ya ha visto antes a alguien moverse de esa forma, a otro ser que también había reconstruido mediante cibernética, el gigante de armadura monstruosa que acompañaba a Hasslam. Seguramente ambos hayan sido reconstruidos mediante la misma tecnología.

-Sea entonces así, que sean mis manos las que la arrebaten la vida. En cierto modo es casi poético, ya que fueron mis manos las que la moldearon en otro tiempo. Disfruta de tus últimos minutos de vida Tyria Zaine, pronto el ocaso llegará...para siempre.

Aislen es una de las figuras más cercanas a Casius Dret, pero por la forma en la que se comporta, casi parece sospechar que Tyria pueda tener razón en sus acusaciones. Por otro lado, debido a su posición y a que ahora mismo se encuentran en territorio enemigo, no puede hacer mucho más. Ahora depende de Tyria elegir que desea hacer. Si desea desarrollar el duelo de forma inmediata, así se hará, pero Hasslam Tar no será el juez.
No somos sirvientes del destino, sino los creadores del futuro
Avatar de Usuario
Kildan
Antediluviano
 
Mensajes: 941
Registrado: Vie, 18 Ene 2013, 22:41

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Mar, 08 Abr 2014, 21:34

Las explosiones se abrían paso a su alrededor, mientras las dos figuras se acercaban lentamente hacia su objetivo. Ni siquiera se amedrentaron ante la idea de ser aplastados por aquella nave errante que sobrevoló sus cabezas peligrosamente. Con paso firme se acercaron a lo que posiblemente fuera su muerte, mientras la grabación seguía retransmitiendo en bucle ante los oídos de los mandalalorianos.

En su fuero interno Tyria Zaine esperaba que Zeven Krieg hubiera entregado el mensaje, y que kelan, donde quiera que se encontrara, pudiera escuchar lo que probablemente serían sus últimas palabras. Le hubiera gustado poder abrazarle una última vez antes de hacer el gran viaje, pero las circunstancias no permitieron que los tres se reencontraran. No obstante, la Zeltron tuvo que relegar sus pensamientos a un segundo plano, cuando divisó a lo lejos, cómo el traidor de Bolgar intentaba evitar sin éxito que sus voces fueran oídas.

Antes de que los tres soldados les rodearan desde las alturas, les apuntaran con rifles y lanzallamas, y les ordenaran que depusieran las armas, el Zabrak y ella ya habían alzado las manos en señal de rendición. Sabían perfectamente que atacar a aquellas fuerzas de élite con sus blasters, tan solo podía conducirles hacia un camino… y aún era demasiado pronto como para tomarlo.

Fue la voz de Adaxia Jade, con la autoridad que siempre la caracterizaba, la que hizo que aquellos hombres bajaran las armas y permanecieran a la espera de sus órdenes. Cuando se retiró el casco y sus miradas se cruzaron, no hicieron falta palabras para que ambas guerreras rozaran sus almas con un brillo de sus pupilas. Era como si, pese al tiempo y la distancia, nada hubiera cambiado entre ellas, y un profundo respeto embargó el corazón de la dama de piel granate, al descubrir que tenía delante una autentica mandaloriana.

- Ke barjurir gar'ade, jagyc'ade kot'la a dalyc'ade kotla'shya ¿Recuerdas? Me alegro de verte, ner vod. – respondió con aire sincero, para acto seguido dedicarle una mirada triste ante sus últimas palabras. En cierto modo, envidiaba a la hermosa y letal mujer que tenía delante. Al fin y al cabo ella no había tenido que vivir un infierno de jehaatir, vul, y aruetyc, pero ambas líderes de escuadrón eran dos caras de la misma moneda. Si las cosas hubieran sido diferentes, posiblemente tuviera que ser ella la que la hubiera apresado y conducido hasta el falso Casius Drett.

Casius Drett… El hombre al que había admirado y amado como a un padre, estaba siendo mancillado por una patética copia envuelta en armadura, que en estos momentos, estaba perdiendo los papeles delante de los hombres que le eran leales. Las acusaciones que le profería sonaban tan vacuas a sus oídos, que a punto estuvo de sonreír de desprecio. Aquella pantomima de discurso era una burla al honor en sí mismo. Le gustase o no, ella era mandaloriana, por lo que sus hermanos no permitirían que aquel miserable acabara con su vida sin concederle el duelo de honor que había ganado por derecho propio. Por todo ello, apretó los dientes con fuerza, y clavó su mirada directamente en él, hasta verse reflejada en su casco.

La respuesta no se hizo esperar, y Tyria se permitió una media sonrisa, mientras contemplaba con fuego en la mirada, el curso de los acontecimientos. Jamás pensó que Bolgar pudiera perder tanto el control ante su amenaza, como para intentar atentar contra la vida de una de sus leales oficiales delante de todos. ¿Tanto miedo le tenía? Aquello la divirtió en extremo.

Pero fue la aparición de su antiguo jefe de unidad, lo que realmente consiguió que su corazón diera un vuelco de alegría. Aislen había sido uno de los hombres a los que más había odiado en el pasado, para pasar a convertirse de la noche a la mañana en un icono a imitar. La Zeltron sabía que si algún día tenía que enfrentarse a él, no tendría ninguna posibilidad de ganar. Aislen no era simplemente un perro viejo, era el mejor, tanto en su capacidad estratégica, como abarcando varios estilos de combate. Pese a todo, permaneció en silencio totalmente inmóvil observando la situación, sabiendo que Kilan estaba haciendo exactamente lo mismo que ella.

Finalmente Aislen se volvió para explicarle ciertos asuntos. El hecho de que Hasslam Tar se mostrara como un traidor y enemigo de los mandalorianos y que Luna fuera una aliada de los mismos, solo podía tener dos posibilidades. La primera, que la humana de blanco y su compañero metálico le hubieran traicionado, cosa que consideraba poco probable, o la más factible, que todo esto formara parte de un plan dentro de un plan fraguado por el Twi’lek, para sus propios fines.

Cuando terminó de exponer las condiciones y el traidor de Stainer se retiró con el rabo entre las piernas hasta desaparecer por la escotilla de la nave de transporte, Tyria se cruzó de brazos adquiriendo una postura más informal, al tiempo que decía.

-Creía que me conocías mejor, Aislen. Jamás permitiría que mis vode se expusieran demasiado tiempo en territorio enemigo ¡No esperaba encontrarte aquí, viejo zorro! – Afirmó con una sonrisa en el rostro – Acepto tus condiciones, e incluso me pongo bajo tus órdenes hasta que termine la operación, pero te pido dos cosas a cambio: La primera es que quisiera una conversación contigo, con Adaxia y, a ser posible, con Luna antes del duelo. Para la segunda, te pido que Kilan y yo conservemos nuestras armaduras en todo momento. Stainer asesinó a casi todos los miembros de mi unidad Zillo envenenando nuestros conductos de respiración tras la misión de extracción, y no deseo que termine de rematar el trabajo antes de que empiece el combate. No me malinterpretes, confío plenamente en tu palabra, pero no confío en la suya, por lo que espero que no te ofenda mi petición.

Mientras la guerrera de cabellos zafiro realizaba el saludo marcial símbolo de respeto y obediencia, le entregó sus armas al tiempo que decía - Que conveniente que Bolgar Stainer no pueda luchar a rostro descubierto para que todos puedan ver su asquerosa cara de aruetyc. Te recomiendo que, si no consigo acabar con él en el duelo de honor, le acompañes a la enfermería y le pidas amablemente que te enseñe su cara… Te llevarás una sorpresa.
Avatar de Usuario
Tyria Zaine
Antiguo
 
Mensajes: 278
Registrado: Vie, 01 Feb 2013, 23:09

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Kildan » Jue, 10 Abr 2014, 23:53

Tras enarcar una ceja y soltar un bufido, Aislen vuelve a colocarse el casco. No parece darle demasiada importancia a las palabras de Tyria, aunque si en algo destacaba el mandaloriano, era en ocultar sus verdaderos pensamientos y emociones. Eso era algo que habían aprendido en sus tiempos como reclutas.

-No veo grilletes en vuestras muñecas, así que dejar de hacerme perder el tiempo. No tengo ni idea de lo que está pasando, pero pienso llegar al fondo de este asunto. Hasta entonces, en lo que a mí respecta, seguí siendo mandalorianos. Por lo que nadie os va a quitar vuestras armas o armaduras. Pero hasta que el duelo se celebre, yo me andaría con cuidado sobre las acusaciones que lanzas. Y hablando de acusaciones, será mejor que dejéis la señal libre de interferencias, todos han escuchado lo que teníais que decir, así que ahora dejarnos trabajar.

Kilan vuelve la mirada hacia Tyria tras lo cual, detiene la transmisión del mensaje en bucle. Aislen asiente satisfecho y durante un par de minutos, centra su atención en repartir órdenes. Cuando la nave desciende por petición de Aislen, este golpea un par de veces la bahía de carga. Lentamente, las compuertas se abren y varios hermanos mandalorianos, arrastran hasta al exterior tres grandes contenedores. De su interior no tardan en salir decenas de nuevos droides araña que rápidamente, comienza a ocupar las posiciones al rededor del banco que hasta hace poco, los mandalorianos ocupaban.

-Muy bien Zaine, que te considere una mandaloriana no significa que no desconfíe de tu aparición aquí y ahora. Subiréis a la nave con nosotros, pero Jade os escoltará. Si tratáis de hacer algo os reducirá, si vais a poner en peligro la vida de mis hombres tiene permiso para disparar a matar.
-La mirada de Aislen se desvía levemente hacia Jade quién asiente ante las órdenes su superior. -Hablaremos más tarde, sobre Luna olvídate, esa zorra ha desaparecido. Suponemos que ha corrido a esconderse tras los Lekkus de su amo. No quiero sorpresas Zaine, aún os debo un disparo a cada uno de vosotros, así que no me obligues a devolvéroslos hoy.

Pese a sus palabras, Aislen le concede la oportunidad a Tyria de poder hablar con Jade a solas. Si realmente desease ponerles una escolta, habría seleccionado a otros mandalorianos y desde luego, no solo a uno. Cuando se disponen a subir a la nave, una sarta de insultos y amenazas surgen a sus espaldas. Saliendo del banco cual demonio emerge de los avernos, Stainer se planta ante Tyria hecha una furia.

-¡Maldita di'kut! ¿¡Cómo te atreves a aparecer aquí!? Mataste a mi marido y traicionaste a tu propio escuadrón, no eres más que una hut'uun.
-Tal es la furia y el odio que la mujer siente, que alza su arma apuntando a Tyria dispuesta a cobrarse su vida. -Di tus últimas palabras osik, hoy vengaré a mi esposo asesinado.

La voz fuerte y autoritaria de Aislen ruge con la fuerza de un verdadero guerrero. Sus orden es clara e incluso con toda esa ira que porta en su interior, la mandaloriana baja el arma.

-¡Basta! resolveremos esto más tarde, hasta entonces nada de venganzas personales. Esa es mi voluntad y mi palabra, es la ley.

Fulminando a los presentes con una mirada, Aislen se aleja para terminar de reorganizar la retirada de los mandalorianos. Kilan por su parte, se permite una ligera sonrisa en dirección a Stainer, el ver a la perra con el bozal y la correa tan prietos, el provoca un gran regocijo. Pero aquello es más de lo que la mujer puede soportar y desobedeciendo la orden, vuelve alzar su arma dispuesta a matar.

El disparo es precipitado, pero aún así rápido y certero. El quejido de dolor no tarda en llegar mientras un cuerpo se desploma herido. Stainer se lleva la mano al brazo herido mientras dos de sus hombres acuden para apoyarla. De nuevo dos disparos más se efectúan, salvo que en esta ocasión, es a los pies de ambos soldados. Quienes se detienen y tras llevarse las manos al comunicador, asienten y no sin cierto pesar, desarman a Stainer y la apresan. Aislen, desde las alturas, sobrevolando la zona con su Jet Pack observa la situación. Después, al ver que por fin todo está controlado, se aleja para cumplir con su deber.

-¿Tion'ad hukaat'kama?

Aquellas palabras cargadas con cierto toque divertido llegan hasta Tyria a través de su comunicador. Poco importa que hayan pasado varios años desde que sus caminos se separaron, le resulta totalmente imposible olvidar a aquel que fue su primer amigo en la unidad Zillo. El único miembro de su escuadrón que se quedó en la academia para actuar como instructor y no viajar con ellos de misión en misión.

Alzando la vista hacia uno de los edificios que se encuentra frente al banco y haciendo un cálculo rápido de la dirección desde donde han llegado los disparos, Tyria no tarda en localizar al apuesto mandaloriano que la recibió en su primer día en la base de Casius Dret. Kal Delcos se encuentra allí, apostado en lo alto del tejado con su impresionante rifle de francotirador. Según parece estaba atento a lo que estaba sucediendo y cuando vio la reacción de Stainer, actuó en consecuencia. Apenas la dedica un leve saludo con la mano, antes de volver a centrarse en su trabajo.

Stainer, dolorida y ahora humillada al haber sido apresada, no pierde las garras y continúa maldiciendo a Tyria mientras los dos soldados, la arrastran hacia la nave. Nadie más parece haberse inmutado, pues por lo que logra deducir Tyria, Aislen ha actuado con rapidez dando instrucciones a los mandalorianos.

Jade les indica con la cabeza que avancen hasta el interior de la nave y una vez allí, les lleva hasta una pequeña sala de almacenaje. Allí estarán a solas, lejos de oídos indiscretos y podrán hablar con tranquilidad. A su vez, también evitarán meterse en problemas con algún otro mandaloriano.

-Parece que tenéis mucho que contar, jamás había visto tanto odio en Stainer. ¿Es cierto? ¿Mataste a su marido?
No somos sirvientes del destino, sino los creadores del futuro
Avatar de Usuario
Kildan
Antediluviano
 
Mensajes: 941
Registrado: Vie, 18 Ene 2013, 22:41

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Lun, 14 Abr 2014, 22:22

Había echado mucho de menos ese aire autoritario que Aislen desprendía. Desde que le tumbó con su blaster en modo aturdidor en lo que ya parecían los albores del tiempo, el mandaloriano había enseñado su verdadera naturaleza y sus dotes de mando, cosa que Tyria siempre acogía con una sonrisa.

Una vez la transmisión fue detenida, y tres nuevas cajas cargadas de droides salieron a escena, la mujer de piel granate escuchó atentamente las órdenes de su antiguo jefe de escuadrón y, en especial, las nuevas sobre Luna. En cierto modo no le sorprendían lo más mínimo, puesto que ella misma pudo comprobar que la mujer de blanco era absolutamente fiel a su maestro, hasta el punto de dar la vida sin pensarlo por él… Era curioso cómo se encontró a si misma cavilando en el hecho de que posiblemente fueran amantes ¿Acaso le importaba? Tendría que quitarse al Twi’lek de la cabeza si quería centrarse por completo en la misión que recaía sobre sus hombros.

-¿Sabes Ais? Si permitieras que entráramos con tu grupo, te ahorraríamos el hecho de que tuvieras que volar la caja fuerte. Al fin y al cabo Kilan y yo tenemos los códigos de acceso de este lugar desde hace años.
– respondió en un tono de humor ante las amenazas obligatorias que él tuvo que proferirles delante de sus hombres. Acto seguido, le hizo un gesto a su compañero y ambos se dispusieron a seguir a Adaxia hasta la nave.

Antes de alcanzar su objetivo, la Zeltron, se detuvo ante los improperios proferidos por la rubia mujer de metro sesenta que se encontraba detrás de ellos. Al escuchar el característico zumbido de la célula de energía de un arma a punto de ser disparada, Tyria se giró lentamente para sostener su mirada con expresión serena. No tenía ninguna duda de que Aislen cumpliría su palabra, por lo que se dedicó a estudiar los rasgos de su rival con detenimiento, sin pronunciar palabra alguna, tratando de discernir hasta que punto su dolor era fingido.

Como era de esperar, Aislen controló la situación con una sola orden suya. No obstante la inquina de aquella mujer fue demasiado grande como para soportar la sonrisa mordaz de Kilan. El disparo fue alífero e infalible, y Stainer cayó al suelo antes de que ninguno de los presentes tuviera tiempo a reaccionar.

La inconfundible voz del apuesto humano de intensos ojos azules y larga melena rubia, alegró los oídos de Tyria. -¡Gar troch! He vuelto a caer en vuestras fauces ¿Aun estas deseando saborearme? – Preguntó a través del comunicador, con la típica familiaridad que tan solo los largos años de convivencia puede conceder. Cuando Kal volvió a centrarse en su labor, la mujer de larga melena de cianita, le dirigió unas últimas palabras a su enemiga caída antes de que los hombres la sacaran de escena – Aria, lamento mucho tu pérdida. Se lo duro que es decirle adiós a un ad’ika – Tras ello se dirigió al Zabrak y esperó a que no pudiera oírlos antes de añadir – No metería la mano en la boca del Rankor ante la certeza de su implicación en todo esto. Es muy probable que conozca todos los detalles de lo que ocurrió, pero al no tener pruebas de su culpabilidad, prefiero darle el beneficio de la duda.

Una vez dicho esto, por fin siguieron a Jade hasta el almacén que había dispuesto para ellos. Ante su pregunta tan directa, la mandaloriana asintió y, con voz triste, comenzó a narrar pausadamente – Cuando la unidad Zillo volvía de la misión de extracción que se nos había asignado, Kilan me comunicó que los respiradores de los cascos de todos nosotros estaban defectuosos. Aquello me pareció tan extraño que le pedí que los arreglara cuanto antes. Apenas si le dio tiempo a terminar de reparar el mío, cuando ambos vimos con impotencia como uno tras otro nuestros vode caían presa del gas venenoso vertido en el conducto de ventilación de la nave. – Los puños de la dama de espinela se cerraron mientras sus ojos violeta apuntaban al suelo con dureza – Les vi morir en mis brazos, Adaxia, y no pude hacer nada… Si hubiera visto la traición un par de minutos antes, ahora podrían estar compartiendo chig contigo en este almacén – sus ojos se inundaron de las lágrimas que tan solo la a’den puede conceder.

– Ambos acudimos a la sala de soporte vital y allí estaba Stainer, con su reluciente y perfectamente funcional armadura, emponzoñando la nave para asesinarnos a todos. Kilan intentó revertir el proceso, mientras yo le apuntaba con mi blaster presa de la incredulidad…. Antes de apretar el gatillo la única información que obtuve fue que actuaba bajo las órdenes de Casius Dret, el cual deseaba obtener la estatuilla, y silenciarnos a todos para siempre tras la misión. – Tyria alzó la vista con tristeza, para ver reflejado su rostro en las pupilas de su interlocutora – Pero, en sus últimos momentos de vida, ese osik ni siquiera mostró el Ijaa suficiente como para decir que el responsable de todo era en realidad su propio padre. En lugar de eso, nos obligó vivir durante todos estos años creyendo que el hombre que era más que un buir para nosotros, aquel que nos enseñó todo lo que somos, había orquestado nuestra propia muerte, cuando tan solo tenía que haber dado una simple orden para que le siguiéramos hasta el infierno sin pestañear… Nos ha costado años saber la verdad, aunque ahora tiene sentido, puesto que la unidad Zillo conocía demasiado bien a Casius como para no descubrir el engaño de Bolgar Stainer.

Antes de continuar su relato, la hermosa Zeltron se detuvo para estudiar las facciones de la fuerte mandaloriana que tenía delante - ¿Estás segura de que deseas que continúe? Puede que tu vida corra peligro después de ello.
Avatar de Usuario
Tyria Zaine
Antiguo
 
Mensajes: 278
Registrado: Vie, 01 Feb 2013, 23:09

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Kildan » Mié, 16 Abr 2014, 12:28

Aislen se sorprende al saber que Tyria dispone de los medios para acceder a la cámara donde se guarda la última llave. Parece que la historia oculta tras todo aquello, es mucho más interesante de lo que en un principio se puede imaginar. De haber aparecido minutos antes, las fuerzas mandalorianas se habrían permitido el lujo, de suspender aquella operación y no desvelar su presencia en el corazón de la república.

Aria por su parte, no puede evitar fulminarla con la mirada cuando se acerca a ella, para dedicarla unas palabras de apoyo por su pérdida. El odio en sus rasgos es más que evidente, pero durante un instante, también parece surgir la duda, como si las palabras de Tyria realmente no fuesen esperadas. Burlas o insultos sin duda, pero no palabras de apoyo por su pérdida.

-¿Así que ese era el secreto? Disparar a una mujer, para conseguir a otra...ahora que conozco el truco...

Delcos tan solo se permite aquellas palabras de humor, su espíritu siempre se ha tornado más serio de lo normal durante las operaciones y el que ahora mismo, sea los ojos de sus hermanos en aquella zona hostil, sin duda hará que esté mucho más centrado en su deber. Aunque seguramente, una vez las cosas se calmen, Delcos irá en busca de su recompensa.

Ante las palabras de Tyria, Kilan asiente con la cabeza, pero deja bien presente que no se arrepiente de lo que acaba de suceder. El odio es un veneno ponzoñoso que está alojado en su corazón y su único deseo, es ver caer a los culpables de la muerte de sus vode.

Una vez en el interior de la enorme nave y en la tranquilidad del almacén, Jade escucha la historia de Tyria tras quitarse el casco. Su rostro se muestra marcado por la seriedad y respeta cada palabra que pronuncia su vieja amiga sin interrumpirla. Las lágrimas y el dolor que emanan de la Zeltron, así como del Zabrakl, son demasiado reales como para ser tan solo una mera mentira.

-Hace algunos años, poco antes de que vuestra unidad se declarase muerta en combate, Casius Dret junto a Bolgar Stainer se ausentaron durante días. Tan solo Casius Dret regresó, pero volvía confinado a la armadura que ahora porta. No estoy segura de si alguien ha visto su rostro desde entonces, pero todos asumimos que se trataba de él. Lo sabía todo sobre nosotros y su voz, pese a estar deformada por el respirador artificial, seguía siendo la misma. Aunque sí es cierto que se aisló del resto y comenzó a operar de manera diferente. Por lo poco que averiguamos, alguien les tendió una emboscada acabando con la vida de Bolgar y causándole aquellas heridas tan terribles. -El aviso de Tyria parece importarla bien poco. Es una mandaloriana, una guerrera, ella se enfrenta a la muerte en cada batalla con el coraje de su pueblo. Si su vida corre peligro, luchará contra aquellos que traten de arrebatársela con todas sus fuerzas. -Casius dejó de supervisar los adiestramientos y envió a las unidades más veteranas a operaciones por toda la galaxia. De hecho, con la escusa de otorgar experiencia real a las unidades más jóvenes, Casius comenzó a operar con ellas en vez de con los equipos más veteranos. De no ser por la insistencia de Aislen, aquellos a los que nos conoces, no estaríamos aquí. Pero Aislen insistió que una operación de este calibre necesitaba de mandalorianos experimentados y tras una dura confrontación, Casius Dret accedió a permitirnos venir.

Como si todo fuese un puzzle, las piezas parecen encajar poca a poco para Jade. Casius Dret era un líder al que todos servían por deseo, pero el hombre que ahora porta su armadura, es un líder que exige su lealtad sin cuestionar su autoridad lo más mínimo.

Jade parece a punto de seguir hablando cuando la puerta se abre y dos figuras entran en el almacén. El primero de ellos es Aislen, quién como es tan habitual en él, muestra un rostro sereno y relajado. La segunda figura, una mole de gran tamaño, mantiene el rostro desencajado por la furia. Incluso parece que va lanzando insultos para sus adentros en el idioma de su pueblo.

Imagen

Wolkren Jade es el hermano mayor de Adaxia. Tyria apenas ha tenido demasiado contacto con él en el pasado. Se han cruzado en alguna ocasión, pero apenas han intercambiado unas pocas palabras. Por lo poco que sabe, Wolkren es miembro del escuadrón Rancor (La unidad original de Aislen) y una leyenda entre los suyos. Tremendamente fiero en el combate, aquel mandaloriano hace honor al nombre de su escuadrón. A su vez y según contaban las historias que llegaban hasta ellos durante sus años de entrenamiento, Wolkren y Aislen eran conocidos como los Rancors de fuego y hielo. Sus personalidades son totalmente opuestas pero de alguna forma, cuando ambos trabajan juntos, logran un nivel de sincronización y entendimiento que es difícil de igualar.

-Muy bien, disponemos de unos pocos minutos antes de que la nave aterrice y se celebre el duelo. Fiel a mi palabra, aquí estoy para escuchar lo que tengas que decirme Tyria Zaine.

Un golpe seco y metálico resuena en la estancia seguido de un bufido de desprecio. El gigantesco Wolkren, dominado aún por la ira, acaba de golpear uno de los contenedores arrojándolo algunos metros hacia atrás.

-Palabras...palabras...el tiempo de las palabras hace mucho que se terminó Aislen. Sabes también como yo que Casius Dret jamás habría actuado como hace este impostor. Nos ha mantenido alejados de todas las operaciones importantes para evitar que descubriésemos la verdad. Hemos combatido a su lado en decenas de ocasiones, le conocemos mejor que nadie, por eso nos alejó de su lado. Ese impostor lo único que merece es una muerte lenta y dolorosa por mancillar el nombre de Casius Dret e insultar nuestro propio honor. Hace tiempo, al ver el cambio en Casius Dret te propuse reunir a los mandalorianos y largarnos para empezar de cero. Pensé que la emboscada le había hecho enloquecer y por respeto al hombre que fue, prefería marcharme a tener que dispararlo un día. Pero lograste convencernos para tener paciencia y esperar un poco más. Sabías que si nos largábamos no nos dejaría marcharnos sin más ¿verdad? Yo no quería creerlo, me negaba a creer que por mucho que hubiese enloquecido, Casius Dret sería capaz de volver a hermano contra hermano, pero en el fondo de mi corazón, sabía que sería así. Por ello aguardé tal y como me pediste, pero eso fue antes de descubrir que es un impostor. Ahora debemos tomar las armas y enseñarle lo que es un verdadero mandaloriano. ¡Es hora de actuar Aislen!

El líder de la unidad Rancor se mantiene impasible permitiendo que su hermano libere toda aquella tensión acumulada. Finalmente, cuando parece que por fin guarda silencio, Aislen toma la palabra.

-¿Has terminado ya? Perfecto, ahora deseo saber que tiene que contarnos Tyria Zaine. Dentro de pocos minutos se estará enfrentando al hombre que hoy nos lidera y la verdad será desvelada. Debemos respetar su honor y permitir que el duelo se celebre, actuar de otra forma sería un insulto para ella y conllevaría la muerte de muchos de nuestros hermanos. De una forma u otra, te prometo que hoy se acabará todo Wolkren, pero debes de tener paciencia, solo unos minutos más.

Cruzando sus grandes brazos sobre su amplio pecho, Wolkren apoya la espalda contra la pared y guarda silencio. Presiente que las palabras de Tyria son ciertas y desea acabar con el impostor, pero cierto es que si combaten contra Casius Dret de forma abierta, se verá obligado a matar a muchos de los mandalorianos que están en la nave. Pues aquellos tres escuadrones jóvenes, que apenas han pasado tiempo con el verdadero Casius Dret y solo viven de su leyenda, lucharán hasta la muerte por quién realmente creen que es su líder.
No somos sirvientes del destino, sino los creadores del futuro
Avatar de Usuario
Kildan
Antediluviano
 
Mensajes: 941
Registrado: Vie, 18 Ene 2013, 22:41

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Tyria Zaine » Vie, 18 Abr 2014, 17:30

Entre los tres contrastaron juntos las versiones de lo sucedido. Las piezas iban encajando poco a poco en el tablero a medida que sendas historias se fusionaban. El hecho de que el viaje de Bolgar Stainer y Casius Dret se realizara poco antes de que fueran enviados a aquella misión, reforzaba aun más lo que kilan y ella ya sabían. Asimismo Adaxia tuvo tiempo de ensamblar los detalles que hacían cada vez más insostenible las mentiras de aquel impostor. No obstante había algo que decir en su favor: Bolgar no había sido tan estúpido como para mantener a los leales de Dret a su lado, y había tratado de sustituirlos uno a uno, hasta configurar su propio ejército a medida.

Tyria estaba a punto de continuar con su historia, respetando los deseos de su compañera, cuando el sonido de la puerta la interrumpió. La mujer de cabellos color mar, alzó la mirada para encontrarse con los familiares rostros de Aislen y Wolkren ante ella. Por alguna extraña razón, en estos momentos sentía una paz que no había experimentado en años. Si el cuerpo de Stainer había sido manipulado mediante la tecnología procedente de la estación de combate, estaba segura de que no tendría la más mínima posibilidad contra él, pero el hecho de haber desentramado la maraña de mentiras que el aruetyc había fraguado antes de morir, hacía que todos los años que Trickster y Redwing habían existido, merecieran la pena.

La Zeltron escuchó todas las palabras del enfurecido hermano mayor, junto con las respuestas del Rankor de hielo, mientras compartía el sentimiento de ambos. Si hubiera estado en su lugar también habría querido alejarse del lado de su buir, antes que retarle a un duelo de honor para verle caer… Realmente hubiera sido demasiado doloroso.

Finalmente llegó su turno para hablar. No había razón alguna para ocultarle nada a sus vode. La mandaloriana confiaba plenamente en los presentes. Tanto, que les confiaría su vida sin dudarlo ni un instante. Tomando aire, y siendo consciente de que todas las miradas estaban puestas en ella, Tyria Zaine se dispuso a hacer un resumen sobre toda la información de la que disponía.

-Después de que Stainer nos confesara antes de morir que había envenenado a la unidad Zillo bajo órdenes del propio Casius Dret, decidimos que era demasiado peligroso presentarnos ante él sin reunir las evidencias necesarias. Por esa razón creamos identidades falsas, y trabajamos como cazarecompensas para intentar obtener respuestas y justicia para nuestros vode. Desconociendo por qué era tan importante esa dichosa estatuilla, la escondimos en este banco sin informar a nadie más sobre su paradero, esperando poder llegar a encajar las piezas algún día, y forjando alianzas y contactos a lo largo de la galaxia. Todo eso nos llevó a descubrir la existencia del triunvirato formado por tres importantes figuras: El supuesto Casius Dret, la senadora Kira Kristel y el ex-jedi Hasslam Tar. Todos ellos trabajando en conjunto para poner la estación de combate en funcionamiento, sin saber que estaban siendo manipulados desde el principio por una criatura alienígena cuya especie, la K´zarth, se extinguió largo tiempo atrás. - Tyria tomó aire antes de continuar

– Para poder llegar a conseguir esta información, tuve incluso que dormir con el enemigo, el cual casi acaba conmigo hace una semana de no ser por la intervención de Kilan. – Afirmó para justificar el hecho de que posiblemente estuviera embarazada - Por lo que sé, Casius Dret creía fervientemente que nuestro mandalore está siendo manipulado por los Siit, y decidió sacrificarlo todo, incluso uniéndose al triunvirato, para desenmascararle por el bien de nuestro pueblo. El triunvirato pretendía usar el poder de la estación de combate para evitar la guerra entre nuestro pueblo y la república. A su vez, pretendían desenmascarar a Mandalore y mostrarle como un esclavo de los Siit. Su siguiente y último paso era erradicarles de una vez por todas de la galaxia, pero el K’zarth tiene otros planes muy distintos, y Casius cometió el error de confiar en aquel que tomaba como un hermano, Bolgar Stainer, el cual asesinó a Casius y ocupó su lugar para apoyar al alienígena en su deseo de dominar y unificar la galaxia. Su ansia de poder le ha impulsado a tomar las medias que sean necesarias, para hacerse con el control de la estación de combate. Por esta razón ha estado usando al clan Dret como meras herramientas, y es por ello por lo que deseaba silenciarnos, para obtener la llave y completar el potencial de la estación espacial…. Por cierto ¿Dónde está? ¿La habéis extraído ya? Espero que no se la hayáis entregado. - Preguntó con un pequeño deje de preocupación en su voz.

Acto seguido, les miró fijamente a los ojos con determinación, antes de añadir – Vode, he visto los movimientos de Bolgar antes. Su armadura ha sido mejorada con la tecnología de la estación de combate. He sufrido en mis propias carnes el potencial de dicha tecnología, por lo que sé que seguramente no tendré muchas posibilidades de ganar. Vosotros habéis estado junto a él en mayor o menor medida a lo largo de estos años. Si habéis creído mi historia, estaría más que agradecida de recibir cualquier consejo que podáis darme, especialmente en los puntos débiles que hayáis podido observar.
Avatar de Usuario
Tyria Zaine
Antiguo
 
Mensajes: 278
Registrado: Vie, 01 Feb 2013, 23:09

Re: [Final capítulo 1] Lluvia de muerte (Tyria)

Notapor Kildan » Sab, 19 Abr 2014, 11:43

Los presentes escuchan el relato de Tyria con gran interés. Resulta una historia de lo más increíble y de no ser seguramente algunos de lo soldados más veteranos de Casius Dret, jamás la habrían creído. Pero todos ellos al igual que Tyria y Kilan, fueron en otros tiempos los hijos del verdadero Casius Dret. Un hombre que no solo les enseñó cuanto saben en el arte de la lucha, sino que les enseñó a ser verdaderos mandalorianos. El deseo por salir en busca del impostor y darle muerte, es muy intenso en los presentes. Pero en honor a su mentor y a lo que realmente son, no se dejan llevar por sus impulsos y permitirán que sea Tyria Zaine quién tenga el honor de traer venganza y justicia sobre ellos.

-Dentro de poco aterrizaremos en la estación de combate. Su llegada es inminente y nuestra misión era recuperar la última llave para armarla al 100%. La llave está en mi poder, así que aún no se ha hecho con ella. Los siguientes movimientos no me han sido desvelados, pero la presencia de la estación de combate aquí solo puede significar una cosa...la conquista o destrucción de Coruscant.
-Aislen aguarda pensativo hasta que finalmente, decide volver a tomar la palabra. -Prepara bien tu equipo Tyria Zaine, pues este será el mayor duelo al que te has enfrentado jamás. Las tradiciones deben de cambiarse, la fuerza de dos guerreros se mide más que por un arma. ¡Somos mandalorianos, herederos del legado de Casius Dret! Por ello el combate será a muerte pero ambos podréis utilizar las armas y recursos que portéis en vuestro equipo. Vuestra fuerza, velocidad, resistencia, habilidad y estrategia serán puestas a prueba. Limitar a un guerrero en una lucha de tal calibre sería injusto. Si uno de los dos debe de alzarse con la victoria, que sea haciendo gala de todo su potencial. Que el desconocimiento en el uso de un arma no decida su destino. Aterrizaremos dentro de poco, iré a preparar el duelo. Gloria y honor Zaine.

Aislen debe de mantenerse fiel a su palabra y actuar como juez neutral. Aunque en el fondo, desea que sea Tyria quién se alce con la victoria. Pero el honor le obliga a actuar de aquella forma y por ello, se retira de la sala dejando atrás a sus compañeros.

-Su armadura es pesada y voluminosa, si quieres vencerlo deberás de mantenerte en movimiento constante. No permitas que llegue al combate cuerpo a cuerpo, su fuerza, resistencia y pericia te pondrá en serios aprietos. Posee una experiencia muy superior a la tuya en el combate, así que tienes pocas posibilidades en un enfrentamiento convencional. Deberás de recurrir a todo tu ingenio para ganar. Yo haría que se moviese con rapidez y aprovecharía esos instantes para efectuar un disparo al punto más vulnerable de su armadura, las articulaciones de las piernas. Es un disparo difícil que requiere precisión y un poco de suerte. Pero si lo consigues, lograrás que su movilidad sea muchísimo menor, pues dudo que un solo disparo logre inutilizarlo. También será un truco de usar una única vez, si fallas el disparo habrás perdido tu oportunidad. Mi segundo consejo es que le hagas medir tus fuerzas de forma constante para finalmente, hacerle caer en una trampa que te otorgue la victoria. Provoca su ira y repite un patrón de ataque, haz que se amolde a él y cuando se disponga a contraatacarte, lanza tu mejor ataque. Es una jugada arriesgada, casi un todo o nada, pero es cuanto tienes con alguien de su experiencia.

Wolkren pronuncia aquellas palabras mientras se mantiene junto a la pared con sus dos poderosos brazos cruzados. El rancor de fuego no es un genio brillante de la estrategia como el rancor de hielo, pero posee unos instintos naturales más propios de una bestia que de un hombre. Es por ello, que logra adaptarse siempre a las situaciones de combate y sobrevivir.

-Hay algo más...
-La hermana pequeña es ahora quién toma la palabra. -...se mueve por una lógica fría, no como era en el pasado. Sus maniobras y estrategias pese a ser brillantes, son impersonales. No sé como explicarlo, es como si careciese de emociones y no fuese capaz de leer más que las emociones más intensas en los demás. Actúa casi como una máquina en el combate. Si logras enmascarar tus verdaderos pensamientos y emociones, podrás obtener una ligera ventaja.

Sin duda va a ser el combate más duro al que se ha enfrentado hasta ahora. Su batalla contra Hasslam no entra dentro del computo, después de todo, aquello no fue una lucha, sino una carnicería. El Ex-jedi poseía un poder inaudito y seguramente, él sería capaz de destruir a Casius Dret sin demasiados problemas. La buena noticia, es que Tyria a punto estuvo de vencerlo. Tan solo la conexión de Hasslam con la fuerza logró salvarlo del infierno de llamas que la mandaloriana tenía preparado para él. Por suerte, Casius Dret no posee la ayuda de esa fuerza mística, por lo que las cosas se vuelve a favor de Tyria. Sus planes descabellados que la posicionan siempre al filo de la hoja, serán más que nunca, necesarios para vencer.

-Hay algo más en lo que debes de pensar Tyria.
-Por primera vez desde que se entregaron, Kilan toma la palabra. -Una vez venzas a ese impostor, el caos reinará entre los mandalorianos. A todos los efectos, serás la nueva líder de todos nosotros, por lo que deberás de asumir el mando de forma inmediata. Yo tal y como llevo haciendo desde la formación de la unidad Zillo, te seguiré hasta las puertas de la mismísima muerte...

Su mirada se vuelve hacia los hermanos Jade, quienes asienten indicando, que ellos también aceptarán su liderazgo. Aislen por su parte, hace tiempo que ha abandonado la estancia, pero todos están seguros de que aceptará también su nuevo estatus. Por ello, el peso que recae sobre Tyria es doble. No solo deberá de hacer frente al asesino de su escuadrón, sino que después, deberá de liderar a las fuerzas mandalorianas y mostrarlas el camino a seguir.

Tras aquellos instantes de silencio, la nave comienza a reducir la velocidad hasta que finalmente, comienza a descender. Poco después aterrizan en lo que todos suponen, se trata la estación de combate. Apenas un par de minutos después, la puerta vuelve abrirse.

-Es la hora Tyria Zaine, el duelo se celebrará de inmediato, espero que estés preparada.
-La voz neutral de Aislen vuelve a resonar por la estancia cuando acude a buscar a sus hermanos mandalorianos. Permanece en la puerta mientras uno tras otro, abandonan la sala hasta que tan solo queda Tyria en su interior. Cuando la mandaloriana que tiene ahora en sus manos el destino de sus propios hermanos, cruza finalmente el umbral de la puerta dispuesta a enfrentarse a su destino, Aislen le dedica unas últimas palabras. -Ke barjurir gar'ade, jagyc'ade kot'la a dalyc'ade kotla'shya.
No somos sirvientes del destino, sino los creadores del futuro
Avatar de Usuario
Kildan
Antediluviano
 
Mensajes: 941
Registrado: Vie, 18 Ene 2013, 22:41

Siguiente

Volver a Star Wars

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado

comunidad uruguaya de rol